Después del verano el primer día de clase lo que toca es una redacción sobre las vacaciones. Nuestra semana en el oeste asturiano, unos días en Navarra y otros por Jaca. De Navarra donde ya somos unos habituales, es uno de los 4 territorios forales, de esos que tienen su propia caja con los cobros de sus impuestos y pagan al estado por lo que reciben, tienen zona fresquita y variopinto paisaje y paisanaje. De Jaca, pues inicios del reino de Aragón, ahora comunidad autónoma “normal”, que en sus tiempos tuvo su idioma “propio” con fuerza, el aragonés, que usaba la cancillería real del Reino de Aragón, junto al catalán y el latín. De eso ya hace mucho. Y finalizo por dónde empecé: Asturias, zona fresquita y con una naturaleza que impresiona e impresionará siempre a alguien como yo del área metropolitana.
Es la tercera vez que vamos a Asturias, esta vez al oeste, zona en la que parece que se habla gallego, y no el asturiano. Idioma “propio”, no quiero líos, que parece que se reivindica y de alguna forma está bastante vivo, pero ya he dicho que yo no quiero líos. Sin mirar datos, me suena que no es de las regiones ricas, aunque en su momento además de minas, tuvo industria naval y no sé si también siderúrgica, en cualquier caso cierta potencia económica. Y muchos indianos. La crisis de los 70-80, la entrada en la CEE (ahora UE), las reconversiones industriales y esas cosas se llevaron por delante esa pujanza económica, por así decirlo. Son cosas que de alguna manera pasaron también en el País Vasco y en Cataluña con salidas diferentes.