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martes, 28 de septiembre de 2021

El catalanismo chocante de “El meu avi” y esas cosas.

Habaneras catalanas y en catalán.

Hay curiosidades de la política popular catalana (procesista) que me chocan. La semana pasada veía en la televisión el final de un festival de habaneras de la costa catalana, justo un par de minutos del final que se acostumbra a cantar público y artistas el tradicional El meu avi. Ya saben aquella que pasaron por la rumba “Los Manolos” en la clausura de las Olimpiadas de Barcelona 1992. Pues el público que si con los 4 dedos haciendo la bandera catalana, y con esteladas y quien sabe si con todo el merchandasing de la ANC, prendas amarillas, “llibertat presos polítics” y esas cosas. Sí, la canción acaba con un “Visca Catalunya!” y “Visca el Catalá!.” El “Català`” de hecho en la canción es el barco de guerra en el que mueren unos marineros de Calella y Palafrugell en la guerra de Cuba, es decir la canción rememora una derrota española en una guerra colonial. Y con eso hay quién siente reivindicar la nación o incluso la independencia de Cataluña, a la de Cuba que les den morcilla o butifarra negra.


Curiosamente  la canción la compuso el maestro y coronel Ortega Monasterio, coronel del ejército Español, no del cubano. De esos catalanes, que imagino por temas de conservadurismo y fe religiosa, pasaron la frontera a Francia por Girona para incorporarse al ejército franquista por el País Vasco. Aunque acabó expulsado del ejército por pertenecer a la UMD ya en los 70’s, cosa que le honra y que he descubierto al ir a escribir esta entrega de hoy. Tanto da quien la escribiera, que ni eso parece claro, pero sí que la canción es una cierta añoranza a aquella colonia, y lo que pueda tener de más catalán además de los vivas es el conmemorar una derrota aunque sea española. De hecho por la letra podía ser una canción más a reivindicar por el nacionalismo español que por el independentismo catalán.

domingo, 8 de agosto de 2021

¿Y si yo no soy catalán y Cataluña no es España?

Cuando digo si yo no fuese catalán, me refiero a esas cosas de nación, pueblo, cultura… tan difíciles de definir o asir. Y que por cierto quedan diferentes si digo etnia o tribu. No solo pasa con “ser catalán” sino que también es muy difícil definir el “ser español” y me imagino que todos los “seres” nacionales que pululan por el mundo. No es fácil ser cualquier cosa si te toca pensarlo bien y dicen que las palabras tienen dueños.

Soy catalán respecto a mi ciudadanía. A lo que son mis derechos políticos, empezando por el voto, para esto soy claramente un ciudadano catalán. Y se puede decir que eso ni me lo discuto ni me lo discuten y a fin de cuentas es lo que importa: derechos y deberes. Y esto me simplificaría muchas cosas hasta cierto punto, pero aún así las leyes son interpretables e incluso mucho más su aplicación, que es la ley de verdad.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Ceci n’est pas un catalaniste

 Banda Sonora del Artículo

Un votante catalán desconectado de Catalunya y una tradición política. 

Con lo del “català emprenyat” y la desconexión de los catalanes se acertó bastante hay que reconocerlo. No sé si fue Pasqual Maragall, José Montilla o Enric Juliana o todos a la vez como un intelectual colectivo. Una descripción muy buena de la reacción Cataluña versus España. ¿Y ahora qué? Por que yo ya llevo tiempo que también he empezado desconectar de Cataluña y soy legalmente y a todos los efectos ciudadano de Cataluña; punto. No voy a hablar de los otros ni ser portavoz de los otros, hablo de mí y voy a poner a un lado cierta prudencia política que creo que acostumbro a tener. Si el procesismo, esa variante del catalanismo está desatada yo no tengo porque amarrarme. 


Vengo, o me inserto en una tradición en Cataluña determinada, la de es catalán quien trabaja y vive en Catalunya, la de “un sol poble”, la de partido “nacional i de classe”, la de inserción en cierto catalanismo y sus símbolos decimonónicos y renacentistas, … pero lo siento me siento cansado y me aparto. No me va el rollo ni el sacrificio que me comporta, me desvinculo del pacto que sentía que me obligaba. No me siento catalanista y me da igual si me consideran catalán o no a efectos nacionales. Me da igual, para ellos la perra gorda, ahora mi voto seguirá contando en Catalunya. Mi sentimiento es claramente español. Mi idioma es el castellano y tengo claras mis selecciones, mis historias y los sentimientos vinculados a ellas.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Son ilusiones extraterrestres

Supongo que debería aprovechar el artículo de hoy para hacer campaña electoral, pero me parece que aquí todo el mundo tiene más o menos claro mi voto, sigo donde siempre y allá iré dónde vaya IU y quiénes sean sus referentes en Cataluña. Eso sí, con más simpatía que nunca al PSC, pero mucha menos al PSOE, vuelvo a la habitual, y sobre todo, con bastante animadversión al tridente procesista: JxCat, ERC y CUP. Aún no sé a qué juegan.
De Cayetana no hablo, no es que no sea de Barcelona o de Cataluña, es que me parece extraterrestre, estando seguro, como estoy, de que es una persona muy interesante.
Sigo recordando que aunque ahora parece que los ladrones de ERC tienen un rollo “moderantista”, desde sus filas presionaron y forzaron para que el presidente Puigdemont no pusiese la urnas y sí un 155. Así que finalmente casi que le tengo simpatías a Puigdemont, con el rebote que tiene que habitar en su alma con los escolanets y arrabaleros de ERC, desde las 155 monedas de Rufián, los giros a su figura y las diferentes versiones sobre la traición que le declinaron, como antes nos habían declinado a otros. ¿Se imaginan qué hubiese pasado si otros hubiésemos mostrado el mismo menosprecio por el presidente de la Generalitat? Pero nada nuevo que no hubiésemos visto ya en ciertos comportamientos durante el tripartito.
Y la CUP esperando a ver con qué nos salen el domingo. Personalmente no tengo su capacidad de aguante revolucionario y reconozco que me da pavor su vamos a Madrid a molestar, por no escribir otra cosa o buscar qué han dicho concretamente. Pero cada uno sabrá de dónde viene y que significa su presente.

martes, 6 de noviembre de 2018

Acuerdos desde las dudas. Procesionales o nacionales

Con todo esto del proceso, o del encaje de Catalunya en España y no sé si hasta en Europa, uno ya no sabe ni cómo titular los artículos. En el último que me publicaron aquí, “Aniversario de varios fracasos colectivos” dialogando con uno anterior de LNBL“Aniversario de un fracaso colectivo”, me parecieron interesantes, una vez más, los comentarios de Laertes. Había otros comentarios, pero me parece que de estos otros estamos todavía demasiado separados, aunque aún así seguiremos intentando los diálogos.
En los comentarios dejé un artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca en La Vanguardia, “El golpe contra el franquismo”, en el que el autor venía a decir que cuando los procesistas dicen que España es un estado franquista, no tienen razón, y cuando los nacionalistas españoles dicen que lo del 1-O (septiembre y octubre 2017) fue un golpe de estado tampoco tiene razón. La cosa está en que unos y otros exageran, y a unos y a otros es fácil encontrarles dobles raseros, engaños, medios engaños, cómo si los actores principales no tuviesen historia y mucha en común. Con lo que, cómo Laertes en la columna de Lluís Camprubí “El referéndum (ya) no es la solución”, uno acaba llegando a la conclusión de que es difícil sacar una conclusión y que uno acaba perdido, que hasta me parece lo más razonable y sensato.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Aniversario de varios fracasos colectivos

El lunes tuvimos artículo de LNBL, y siendo como era 1 de octubre se deducía por su título de “Aniversario de un fracaso colectivo” de qué íbamos a tratar. La verdad es que tal como están las cosas es un buen comienzo, me parece un acercamiento de posiciones por así decirlo reconocernos fracasados. Pero no es sólo un fracaso colectivo como españoles, en mi caso además se suma al menos otro fracaso colectivo como catalán. E incluso puede haber más, como por ejemplo fracasos colectivos de las izquierdas, que las diversas crisis económicas que tenemos por la UE vayan a tener salidas derechistas y nacionalistas.Dentro de esto sí que me permitiría ciertas discrepancias. Y creo que el referéndum como referéndum no se realizó, sí creo que fue un acto de protesta político y por tanto legítimo, desproporcionadamente reprimido. Y digo esto sin entrar en tal o cual anécdota. Pero es mi opinión, y entiendo que es más que discutible. Estoy de acuerdo en que ahora mismo uno de los principales problemas sería, dentro de Catalunya, cómo encajarnos dentro de España o qué somos. El que esto escribe no es independentista por diversos motivos, aunque por algunas respuestas que leí por ejemplo a mí último artículo, no se me entiende, o no me sé expresar. Cuando escribí aquel artículo me preocupaba la reacción de amigos independentistas, pero no de los comentaristas de Debate Callejero.

domingo, 4 de noviembre de 2018

La culpa la tienen Els Comuns: no hay república.

Intento ser cauteloso con todo el tema político últimamente, sobre todo en Catalunya, quizás en confluencia de pensamiento con Guillem Martínez cuando en alguno de sus artículos en CTX recomendaba no dejar de hablarnos y de retejer relaciones. O quizás porque con las discusiones en la redes sociales, cualquier cosa se vuelve surrealista en cuatrp frases, entre otras cosas porque en poco espacio y con mucha gente a la vez, las discusiones y debates son difíciles. Hay que ir volviendo al pasado cual amish para el debate político: blog y e-mail.
Aun así, al final no dejan de menudear los ataques desde los independentistas catalanes a los comunes que, no sé por qué, me acaban fastidiando. A veces se centran mucho en lo mal que va la ciudad de Barcelona, capital de Catalunya, y sorprendentemente le echan la culpa a Ada Colau al alimón con Ciudadanos y Partido Popular. Hasta cierto punto puede ser bueno volver a hablar de política municipal desde los dos extremos nacionalistas de Catalunya, que tengan cosas en común y de qué hablar y que ambos bloques nacionales expliquen “sus programas” municipales. Sería un gran inicio de las elecciones locales que están a la vuelta de la esquina cuando parece que ambos polos están más interesados en hablar de banderas, colores y trapos que de propuestas y soluciones en los asuntos de ciudad:
  • Alcalde tengo un problema.
  • Mi solución, mi bandera.
Pero cuando pasa ese furor municipal, se vuelve a la crítica nacionalista (catalana) o soberanista (catalana) o procesista o lo que quieran ser; que consiste en echar en cara a los Comuns la no consecución de la República. La República catalana claro.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La (no) ley electoral (autonómica) catalana.

Es una lástima que no se haya consolidado la república catalana para ver en su constitución si seguíamos teniendo una disposición adicional transitoria haciendo referencia al Estatut de 1979, al del 2006 y a la LOREG española con la circunscripción electoral la provincia y todo lo que la acompaña.

La semana pasada afrontaba el tema de la ley electoral catalana Alberto Penadés en El País “Mal de muchos: la no neutralidad del sistema electoral de Cataluña” y Enric Juliana semanas antes en La Vanguardia “Un teorema defectuoso”. En el hilo de twitter del segundo me metí en un debate educado), ya que no me parecía correcta la apreciación de Juliana: 

La ley electoral beneficia a los independentistas, se repetía ayer en zonas de luz anaranjada. Es verdad. Hay prima para las provincias de Lleida y Girona, especialmente. Así está fabricada la
ley orgánica de régimen electoral general (Loreg) que enmarca la disposición transitoria cuarta de l'Estatut desde 1979. Es la misma ley electoral que da prima a la mayoría de las provincias de la España interior. Sin esa prima, el Partido Popular no estaría gobernando España después del descalabro sufrido en las generales de diciembre del 2015, hace ahora dos años.


domingo, 22 de abril de 2018

¿Se puede ser confederal y querer parlamento común representativo?

Por poder ser todo puede, ser la verdad, ya que últimamente las palabras parecen aguantarlo todo.
Tenemos que ir suponiendo que habrá que buscar encajes territoriales no sólo por la demanda o demandas catalanas, sino también por nuestras integraciones en la Unión Europea y por cierta puesta al día de las necesarias colaboraciones entre entes territoriales.
Los míos siempre nos hemos declarado federalistas, y ahora parece que vamos a más, Enric Juliana en un reciente artículo lo decía así: “los Comunes, partidarios de una revisión cuasi confederal de la Constitución”. Y sí por ahí debe ir la cosa, ya que incluso Ada Colau no hace tanto se declaraba “soberanista y partidaria de una república confederada con España” e incluso anteriormente mi querida EUiA en la conferencia sobre proyecto constituyente para Catalunya hablaba de una federación y apostaba por “por una República Catalana Social, Democrática y Federal”, hablábamos de un tal Althusius incluso, del que aunque intenté leer alguna cosa suya casi por curiosidad malsana, no encontré ibros suyos en las bibliotecas públicas de la confederal y municipal Diputación de Barcelona.

Cataluña en lo que va del 21-D al 28-D

Pues ya ha pasado justo una semana y no queda claro hasta donde vamos a llegar en los análisis y las políticas en Cataluña. Ciertamente a los Comuns (En Comú Podem) no nos ha ido bien, y de los criticados resultados de Catalunya Sí Que Es Pot (CSQEP) con sus 11 diputados en el 2015 hemos pasado a 8 en 2015 lo cual da creo como que a un un diputado por organización. Después de mirar del derecho y del revés los números parece evidente que los 3 diputados que faltan debían ser fachinistas o albanistas de Albano Dante Fachín y han ido a parar a la CUP, que perdió los los votos prestados de ERC, perdió o devolvió, con lo que queda demostrado que a veces se gana más por lo que hacen los demás que por lo que hace uno mismo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Para qué escribir en estos días?

No quiero escribir, no merece la pena. Da igual. No tengo nada que hacer políticamente ni capacidad para incidir. Casi toda mi vida política como quien dice, ha sido estando en minorías, pero nunca hasta ahora había pensado así. Que lo que hiciese, que mi militancia y mis actos correspondientes a ella, no servirían para nada.
Dos bandos nacionalistas que se llenan la boca con DEMOCRACIA y frentes unitarios y, claro está, democráticos. Nada, ni una palabra, de como se han repartido los resultados de la crisis, nada sobre los problemas de la vivienda, nada sobre los recortes en educación y sanidad, nada sobre el paro. Democracias sin pan, trabajo y techo para todos, pero sí mucha nación.

domingo, 29 de octubre de 2017

Alfonsinos del siglo XXI. Concretamente del 23/10/2017

El domingo pasado después de los movimientos del gobierno para iniciar los trámites de su versión del 155 y viendo el interés por tomar directamente el control de entes como TV3 para que los catalanes por fin tengamos a acceso a información veraz y opinión plural decidí comprar el ABC por primera vez. En domingo son 3 euros, aunque con un formato grapado muy agradable para la lectura.
Viendo cómo se van metiendo columnistas de este medio en RTVE, que nunca llegan a La Sexta, siempre se quedan justo antes, pensé que era lo más adecuado para ver cómo entienden estas personas la pluralidad que parece que voy a vivir. De paso esperaba una crítica a los males de Catalunya y España desde una perspectiva objetiva. Quizás fue todo esto o quizás que después de la visita al Museo del Carlismo de Estella, tocaba dar pasos de reconocimiento a los del otro bando, finalmente ganador.

viernes, 27 de octubre de 2017

Nadie mejor en el parlamento para defender el referéndum: Rajoy

[…]
En resumen, señorías, más de 4 millones de personas apoyan la petición de un referéndum[1] que tranquilice a los españoles sobre su propio futuro, un futuro que les asegure la supervivencia de la nación española tal y como la hemos concebido desde 1978 hasta hoy[2], un futuro en el que todos los españoles sean iguales, permanezcan unidos y conserven intacta la soberanía nacional que legítimamente les corresponde[3]. Esto es lo que desea una mayoría ingente de españoles, una mayoría inmensa. ¿Quién puede negarse a ello y con qué argumentos? Comprendo que se nieguen quienes consideran que sus intereses son incompatibles con el interés general, comprendo que se nieguen quienes esperan beneficiarse de esta situación que perjudica a la mayoría, pero ¿y el Gobierno?, ¿y el Partido Socialista? ¿Qué se proponen? ¿Hacerse los sordos, negar la evidencia, rechazar la demanda o escuchar a los ciudadanos? ¿Nos van a decir que hay pocas firmas[4], como dijo la vicepresidenta? ¿Cuál sería la cifra que los socialistas consideran adecuada y digna de ser tenida en cuenta, 5, 10 ó 40 millones? ¿Cuál sería la cifra máxima? ¿Cuántas firmas hay que reunir para que el Gobierno se dé por enterado?

miércoles, 25 de octubre de 2017

El 1-0 votaré NO (2/2). A pesar de Rajoy

A principios de mes escribí “El 1-0 votaré NO (1/2). A pesar de Marta Rovira.”. Lo que empecé pensando que iba a explicar mis motivos para argumentar mi voto por el NO a la independencia de Cataluña de España, acabó siendo más una crítica de las cosas que dicen algunos independentistas, o soberanistas, o como se quieran llamar, que me sulfuran y que pueden hacer que acabe por no ir a votar.
Antes de vacaciones iba diciendo medio en broma, medio en serio, que el 1 de octubre creía que acabaría haciendo respecto al referéndum lo contrario del último que intentase convencerme. Luego hemos tenido la sesión del Parlament, saltándose todo tipo de reglamentos y normativas propios, y con mi izquierda rota. A la semana siguiente tuvimos un montón de policías del gobierno central por Barcelona y lo que percibimos muchos como una extralimitación con detenciones, y la sede de un partido político rodeada por la policía nacional sin ninguna explicación por lo que parece hasta hoy.

domingo, 24 de septiembre de 2017

El 1-0 votaré NO (1/2). A pesar de Marta Rovira.

Queda menos de un mes y aún pueden pasar muchas cosas, pero a día de hoy estoy por ir a votar NO en la previsible consulta sobre la independencia de Cataluña que parece ser que se plantearía el 1 de octubre por parte del gobierno de la Generalitat catalana. Todo son incógnitas, más allá de que hay mucha gente en Cataluña que quiere dilucidar con votos su pertenencia o no al Reino de España.
¿Qué valor tendrá la consulta? ¿Quién reconocerá el resultado? ¿El día después, si se vota y sale SI a la independencia, el gobierno de la Generalitat podrá aplicar el resultado? ¿De qué vale todo esto? Y sobre todo ¿aguantaré yo con esta opinión de ir a votar a esa movilización con ciertas campañas “populares” llamando a la participación y por el SÍ?
Dicen ciertos independentistas en unos carteles que Franco nos diría “No votis l’1-O. No a la República” como diciendo que no ir a votar o votar contra la independencia es cosas de franquistas. Son ganas de ofender gratuitamente, la verdad. ¿Pero ya puestos, qué nos dirían los abuelos de algunos de los del SÍ? ¿Los de Marta Rovira por ejemplo? Ya que a los pocos días nos la dirigente de ERC y de Junts Pel Sí hizo unas declaraciones, que me sorprenden que hayan pasado desapercibidas, se las traduzco aquí y ustedes las leen con voz de José Bono:

jueves, 31 de agosto de 2017

Mis impuestos en duplicar lenguas

¿Por qué no en andaluz oriental igual que en valenciano?


A mí lo que me enseñaron en el colegio y en el instituto era que el catalán tenía 2 grandes variantes[1], la occidental que vendría a ser la hablada en la Franja de Aragón, lo que son las provincias de Lérida, la parte sur de la de Tarragona y la parte catalanoparlante de la Comunidad Valenciana (lo que había sido Reino de Valencia); la variante oriental sería a grosso modo la Cataluña francesa[2], las provincias de Gerona y Barcelona, Andorra, la parte norte y este de la provincia de Tarragona, las Islas Baleares y el pequeño enclave de l’Alguer en la isla italiana de Cerdeña.
No entraré ahora en profundidad en las diferencias entre los dos dialectos principales del catalán, tampoco soy filólogo, pero principalmente son fonéticas. En el caso del oriental no se acostumbra a pronunciar la “r” al final de palabra y las “a” y “e” átonas se acaban confundiendo en una letra entre “a” y “e” llamada neutra; la “o” y “u” átonas se hacen “u”. Los occidentales diferencian todas las vocales y además sí que pronuncian la “r” al final de palabra. A mí, la verdad, como castellano hablante aunque de zona oriental, me resulta más fàcil la variante occidental y, dicho sea de paso, en la universidad con quien realmente empecé a hablar en catalán era todo un occidental de Juneda (Les Garrigues). Pero tanto una cosa como la otra ahora son irrelevantes.

viernes, 17 de marzo de 2017

Catalunya bamboleo

Me acuerdo cuando los había que apostaban por el sí crítico a Maastricht, un botón que no existía en ningún parlamento, o votas sí, o votas no o te abstienes. Poco más. Pero eso era porque aún no se había metido la Fiscalía española a evaluar los votos como parece haber hecho con el coordinador de EUiA, Joan Josep Nuet en calidad de representante de Catalunya Sí Que Es Pot en la mesa del Parlament de Catalunya.
Se podría discutir si es punible penalmente la aceptación de la admisión a trámite de las conclusiones de la Comisión de Estudio del Proceso Constituyente para su debate en el Parlament de Catalunya, yo creo que no debería serlo, aunque la conclusión sea pedir la independencia. Aún resuena en mi cabeza aquello que se les decía a los independentistas que dentro de los canales democráticos todo era discutible, pero con las armas no. Pero no, por lo visto no se puede debatir en el Parlament de Catalunya sobre el tema y los que voten a favor de debatirlos, imputación al canto. Pero no a todos, a Nuet no porque no quería desobedecer a los tribunales. Es palomita, que se decía cuando en ciertos juegos infantiles cuando éramos pequeños. Nuet no irá acusado al tribunal porque es buen chico que no quería desobedecer y además su voto no era decisivo para la admisión a trámite de la propuesta.
La fiscalía debería ser candidata a varios premios Nobel, uno por ser capaz de meterse en la cabeza de los diputados para saber porque votan lo que votan en determinado momento y el otro para saber de 5 votos sin ordenar cuales son decisivos y cuáles no. Para esto no el Nobel, para esto último tocaría la medalla Fields o vaya usted a saber cuál sería el mejor premio que de hecho se debería otorgar así mismo el fiscal jefe.
Ciertamente o imputan a todos los que facilitaron el trámite o no imputan a ninguno. Hasta un bastante menos independentista que Nuet que soy yo, me indigné bastante, pero luego van los otros y te descolocan antes de que valores si hacerte realmente independentista.
Voy a cambio político emocional por semana, pura adolescencia, porque no pasa ni una semana y van los de Junts pel Sí y se ponen a modificar el reglamento para que el día que les parezca se produzca una independencia exprés para ir más rápidos que el Tribunal Constitucional. Y vuelvo a indignarme, primero porque cosas tan serias como un cambio del Estatut de Catalunya se hagan sin debate, pasando por encima de la oposición y con minorías poco cualificadas todo en nombre de las sonrisas y la democracia. Y segundo porque se piensen que el papel lo aguanta todo y que la independencia es cuestión de ponerlo un papel y al día siguiente hecho, puro nominalismo independentista.
Cabría recordar que la independencia requiere reconocimiento exterior e interior, y que el día después del plebiscito del 27-S hasta la CUP dijo que lo habían perdido, pero bueno igual la semana que viene vuelvo a estar indignado con los otros por el uso torticero de la ley y me da por independencia de Catalunya, no sé si dentro o fuera de la UE, hasta que acabe consumido talmente como algún amor que tuve. De entonces saqué que a ciertos sentimientos hay que ponerles algo de cabeza, como ahora.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La UE: soberanía efectiva

La UE: soberanía efectiva
Si echamos la vista atrás en este foro, durante los últimos meses se ha demostrado un gran interés por la Unión Europea, no sólo por el incombustible en estos temas Lluís Camprubí, sino también en muchos de los puntos tratados por otros como LNBL o incluso David Rodríguez, que se ha sumado abordando concretamente su moneda única “¿Salir del euro?”.
Se ha puesto de moda el apelar a las soberanías como solución para cualquier tema, sobre todo por aquí en Catalunya, pero no sólo. Pero lo mismo que se dice esto, otro día se apela a la coordinación entre estados u otros entes. Lo mismo un día se apela a un parlamento europeo con atribuciones plenas como otro se plantea para España un modelo confederal, cuando para confederal está la organización de la UE, o a mí me lo parece, lo que complica a veces las salidas a la izquierda para la UE. A mí me da la impresión de que muchas de las decisiones que achacamos a Bruselas como si allí hubiese un gobierno pleno son fruto de hecho de reuniones y sistemas de decisión entre los diversos gobiernos integrantes, auténtica confederalidad de la que muchos gobiernos parecen desentenderse en los efectos de sus decisiones. De ahí a veces la dificultad de un cambio de rumbo hacia la izquierda de la UE; harían falta varios gobiernos a la vez para los cambios, pero aun así hemos de reconocer que las cesiones de soberanía a acuerdos multilaterales o de otro tipo en su interior nos ayudan en nuestro día a día.
Es así aunque un día nos ciscamos en la UE como si no fuese con nosotros, pero otro hablamos como se hace desde hace pocos días, de importantes sentencias como la de las cláusulas suelo en las hipotecas. Diversos juzgados españoles y nuestro propio gobierno, el que elegimos nosotros, los españoles, optaron por ponerse del lado de los intereses bancarios, pero ahí ha estado ese ente llamado Tribunal de Justicia de la Unión Europea que ha aplicado la legislación vigente en la Unión Europea para hacer valer los derechos de los usuarios de las hipotecas de los bancos que operan en nuestro país.
Todos las izquierdas hemos reclamado más de una vez la aplicación de normas, o hemos pedido el amparo de instancias de la UE en temas de vivienda (¡Ay, la burbuja!), consumo o medio ambiente cuando nuestra legislación o su aplicación no estaba al día. Podríamos buscar un buen puñado de hechos de este tipo, por ejemplo justo esta semana la paralización del almacén nuclear de Almaraz por denuncia de Portugal en la UE e intervención de la Comisión Europea por deficiente evaluación del impacto ecológico de la instalación.
¿Deberíamos en puridad las izquierdas reclamar que la UE pase del tema siendo coherentes con la defensa de nuestras soberanías? ¿Por nuestra soberanía deberíamos ahora defender a nuestros bancos, por ejemplo, e iniciar una campaña del tipo “Español, por nuestra soberanía apadrina un banco[1]”? ¿O pedir a nuestro gobierno que no se deje amedrentar por la UE y que si queremos almacenes nucleares a cualquier precio lo hagamos? ¿Cómo afrontaríamos el futuro en muchos de estos temas fuera del marco europeo?
Yo he sido, y sigo siendo, del NO a Maastricht y opuesto a la construcción del euro que se hizo, pero no veo mejor alternativa a la UE para poder garantizar avances sociales y económicos en España, y también porque soy partidario de espacios de decisión y concertación más amplios. Me da miedo, por ejemplo, que España pueda tener plena soberanía a nivel fiscal o laboral, pero que no sirvan de nada porque acabemos jugando a dumpings fiscales entre estados, es decir, que haya soberanías en el papel pero sin ningún efecto.
Y mientras, habrá que ir construyendo “una UE más país”; de hecho, con la situación el Euro y las crisis, no queda más remedio que la implementación de políticas fiscales democráticas para el conjunto de la unión monetaria y que no se vayan implementando al son de cada choque entre intereses de acreedores y deudores, tanto estados como entes privados, pensando en el global de la unión y sus ciudadanos. No en beneficio de sus partes, sino pensando en lo que siempre ha sido una política de izquierdas: garantizar derechos en toda la UE, con transferencia entre clases y regiones. En esta lucha nos tenemos que dotar como izquierdas de herramientas y organizaciones políticas al nivel del reto, que no esquivaremos en el repliegue nacional. Necesitamos verdaderos partidos de ámbito europeo y no sumas de pedazos a la busca de “qué hay de lo mío”. Sí, no es fácil, pero es que no nos queda más remedio ni a nosotros ni a los ciudadanos de la UE.
[1] Aunque a decir verdad ¿quién de nosotros no tiene apadrinadas a varias entidades bancarias directa o indirectamente?

Publicado en Debate Callejero 23/02/2017.

lunes, 3 de octubre de 2016

¡Ríndanse! ¡Yo ya lo he hecho!

Pongan sus manos con sus votos donde pueda verlas, ¡no me obliguen! que veo que voy a tener que hacer entrega de otro maldito artículo sobre La Diada, el soberanismo, el encaje de Catalunya en España o incluso de Catalunya en la European Union o, por qué no, en el mundo. Están a tiempo, es sencillo, cogen y nos dan la independencia a Catalunya pero ya, si es necesario nos obligan a ella, no lo duden, ni lo piensen.
No me obliguen, por favor se lo pido, a recordarles que se suponía que la CUP daba por perdido el plebiscito de las que se suponían que eran las últimas autonómicas catalanas y aún así van a “Un Once de Setembre que serà triunfal” de la ANC (Assamblea Nacional Catalana) en el que “por primera vez, tenemos el Parlament con mayoría independentista y el Govern de la Generalitat con un mandato inequívoco por la independencia”. Eso da igual, dennos la independencia o mejor la soberanía, pero ya, es por su bien. Que hasta “asistirán” Els Comuns sin convocar.  
No quiero discutir más con nadie sobre si lo que hay qué hacer desde nuestro soberano Parlament es una DUI (Declaración Unilateral de Independencia) o una RUI (Referéndum Unilateral de Independencia) o primero una DUI, para luego ratificar con una RUI. Y en cualquier caso esperar luego, cuando toque, el PADRE2016 a ver que hacemos los ciudadanos con el mandato que le entregamos al Parlament. No quiero ni pensar que si Romeva se da cuenta que va por esos mundos de dios buscando reconocimientos internacionales y se encuentra que la gente entra en la AEAT a bajarse el borrador de PADRE2016 y no nos damos el reconocimiento nacional despistados por ahí fuera. Se le puede romper el corazón, él no se lo merecería y ustedes tampoco que les dé la matraca.  
Es triste independizarse, pero más triste es seguir así, entiéndanlo, es por su bien, me duele más a mí que a ustedes. 
Sobre todo, antes de darnos nuestro natural destino, márquense un detalle y nos regalan una ley electoral propia pero diferente a la española, no como hasta ahora, no queremos una montaña alta la verdad. Le tendríamos que hacer un poema y somos gente práctica, mejor una ley electoral propia. A día de hoy no sabría si seremos capaces de hacerlo en nuestra nueva constitución propia y sería feo arrastrar como ley electoral una disposición transitoria propia (la cuarta) desde el estatuto del 1979. ¿Pero qué es transitorio? ¿La vida humana, 37 años, 18 meses? 
Les amenazo, tenemos un auténtico ejército de politólogos, pacíficos, pero la mayoría son de la UAB, y los que somos de aquí sabemos qué quiere decir eso. Van a pedir clemencia conceptual, porque solo con lo de aclarar el concepto soberanismo se arrepentiran de que sus tatatatatataraabuelos nos ocupasen hace 302 años, se van a quedar sin glucosa para las neuronas. A mi no me cuenten, por parte de madre eran felipistas catalanes que acabaron en Andalucía, bueno en Almería, que es Andalucía pero poco, y por parte de padre austriacistas castellanos.  
Ya veo que finalmente no ceden y que tendré que hacerles un artículo, sobre plebiscitos perdidos, sobre quién es el pueblo, sobre cómo llenar de sentido el inequívoco soberanismo, sobre tipos de referéndums y urnas, sobre acuerdos y desacuerdos y sobre otra diada especial y definitiva más, La Diada del siglo, sobre legitimidades nacionales e internacionales, sobre dónde y a quién les pagaré mis impuestos, sobre balanzas en la UE, sobre si quiero un Parlamento europeo o un rollo confederal como ahora, pero han tenido suerte. Se me va la fuerza por los dedos del teclado, lo dejo para La Diada de 2017.  
Ahora bien, no les extrañe que José Rodríguez venga otro día y a él sí que se la van a tener que dar; si no nos quedan los politólogos de la UPF, la lástima para España es que no haya politólogos de la UB que entonces tendrían alguna oportunidad de no tener que rendirse.  
BSO: Pulp Fiction.

Publicado y comentado en Debate Callejero en 08/09/2016

miércoles, 20 de enero de 2016

Habrá que trabajar una propuesta entre iguales.

Unos y otros

Estamos en una época de interrogantes y malestares territoriales en España. Una larga época tanto por los del digamos desafío uniformizador como los de la propuesta autodeterminista. Unos y otros quieren otro modelo de estado, lo que viene a ser en principio un reparto de competencias diferente entre estado y autonomías, aunque en sentidos contrarios. Si bien a la UE se la menta de tanto en tanto para arrimar cada uno el ascua a su sardina territorial, a los municipios ni se les nombra. Aunque justo cuando escribo esto me viene a la memoria algo de lo que se hablaba hará más de un año sobre una reforma municipal de incluso agregar municipios que, más allá de recortar los presupuestos de los ayuntamientos, no sé en qué ha quedado.
Se quejan unos y otros. En el “termino medio” echo a faltar concreción a las propuestas federales o de reforma de la constitución, ya sea la que hizo en su momento hizo por aquí EUiA y IU por boca de Nuet o las de reforma constitucional de Pedro Sánchez. En un caso y en otro me falta conocer la propuesta de reparto competencial, en algún tuit o aquí en Debate Callejero creo que en algún momento he criticado que la propuesta de Nuet, que más allá de decidirlo todo no aclara cuál sería el modelo, y qué competencias encuentra a faltar para Catalunya. Porque si las encuentra a faltar todas, o es un ya se verá, me parece entonces que EUiA no es federalista o no es seria. A veces creo que tanto lo de federalismo como lo de apelar a la reforma constitucional son proclamas vacías de contenido más allá de encontrar un supuesto punto medio de no se sabe qué y no molestar a nadie.
En cualquier caso si no se quiere pasar por el referéndum de autodeterminación puro y duro, una votación que me daría un imagen de España mucho más positiva que volver a organizar unos nuevos juegos olímpicos ya que lo que nos queda por construir es menos ladrillo y espectáculo y más convivencia y civismo compartido. Decía que si no queremos ir a un referéndum de autodeterminación, habría que pensar qué propuesta se hace como conjunto a esa parte que es Cataluña. Por ahí creo que va ir una vía que matice las propuestas de unos y para lograr que no quedemos todos demasiado desairados. No creo que lo que representa CDC quiera realmente la independencia y sí un encaje diferente con voz propia e indiscutible en algunos temas y mantener su cuota de poder.
En alguna noticia que leí sobre un libro blanco de la independencia o del procés o como lo quieran llamar me pareció deducir una propuesta más confederal que puramente independentista. En esos documentos creo que sí que había propuesta más concretas y me sonaba algo así como que lo feo para España (ejército, basuras…)  y lo bonito para hacer directamente para Cataluña (servicios sociales,…).

Propuesta desde las izquierdas

Me gustaría que la IU de Alberto Garzón tuviese más peso en trabajar por esas propuestas. Tiene una tradición en esta línea de ser respetuosa con la diversidad de España, pero va a ser muy difícil con sus 4 diputados repartidos en varios grupos. Quizás pueda tener un efecto catalizador haciendo de esas dispersión virtud, pero habrá que confiar mucho más en un Pedro Sánchez valiente y que sea capaz de recoger la propuesta de Pablo Iglesias de que los catalanes votemos. Y eso sobre lo que hay que votar puede ser una propuesta de relaciones y de competencias diferente cuanto menos para Catalunya, que suscite suficientes apoyos en toda España y eso incluye especialmente a Cataluña. No sé porque pero creo que más de un referéndum de autodeterminación lo que pretende Podemos es una votación de readhesión o de sanción de un nueva relación.
Una propuesta así votada y aceptada por mayorías en España y en Cataluña. Una propuesta que tenga la generosidad de un PP que no ha tenido las miras de estado que reclama a los demás y que ha funcionado más como dinamitador que como constructor de convivencias, una derecha con visión de estado.
Blindaje en lengua y economía
Una propuesta que pasa por la cultura y la economía. Cierto blindaje competencial para Cataluña en temas de lengua, comunicación y educación, pero sin crear un sistema educativo desconectado. Ahí podría haber un senado para coordinar entre materias como esta que son propias de las comunidades. Por otra parte estoy seguro que la administración del estado puede hacer más por el catalán. Dentro de Catalunya cuidando mucho más a Ràdio 4 y al circuito catalán de TVE, y si no, por lo menos que nadie se queje que en catalán todo se haga de TV3 con su sesgo correspondiente. Y fuera de España asumir la promoción de catalán como algo propio.
En lo económico pues yo no apostaría por un régimen foral, pero sí que la Generalitat y otras comunidades que lo deseen tener suficientemente capacidad para financiarse con impuestos propios y ciertos límites para que no se produzca dumping y para cierta unidad de mercado. Vamos lo mismo que proponemos dentro de la UE.

Ligeras aclaraciones sobre la igualdad

A los uniformadores que siempre reclaman igualdad, que no hagan trampas como cuando dicen que “los niños tienen derecho a recibir la educación en su lengua materna” cuando quieren decir “que los niños castellanoparlantes tienen derecho a recibir la educación en su lengua materna”. También diría en Catalunya a los partidarios de hacerlo todo en catalán en la escuela que eso no es “inmersión lingüística”, eso es otra cosa, porque sólo hacen inmersión los niños que no son catalanohablantes. A nadie se le ocurre decir que en Madrid se hace inmersión lingüística en castellano. ¿Y si debe tener mayor papel el inglés que el catalán o el castellano en la construcción? Por que el debate sobre el inglés y nuestra identidad está pendiente aunque ya se va ejecutando.  
Y en lo económico tendremos que ver si uno tiene derecho a fondos o a servicios. Quiero decir que me imagino que no vale lo mismo hacer una carretera en Asturias con su orografía que en Castilla la Mancha o si queremos tener legislaciones laborales diferentes a los 2 lados de la Franja de Ponent o que si las normativas son diferentes no siempre sea fácil vender al resto de España como lo hacemos hasta ahora desde Catalunya.