martes, 24 de abril de 2018

¿Vacunas? Sí, muchas gracias

Colaboración con Dinamita.

Hubo un tiempo en que las izquierdas y las clases populares reverenciaban a personajes como Pasteur o Fleming, por su benéfica acción científica. Se les ponían calles y se les vitoreaba como ahora sólo se hace con las estrellas de fútbol. La ciencia salvaba vidas y así lo percibían las clases más desvalidas, si no todas, porque conocían sobradamente como era su existencia. En unas situaciones que han cambiado mucho y sobre todo para mejor por la acción de la ciencia y de la medicina.En la mejora y extensión de nuestra esperanza de vida nadie puede dudar de papel de las vacunas. ¿Pero qué ha pasado para que desde algunos sectores sociales e incluso de la izquierda se juegue ahora ha demonizar semejantes avances?

Como es posibles que haya personas que se declaran antivacunas?¿Por qué razón?

Los hay que dicen que son inseguras y artificiales. Las culpan de provocar autismo o de llevar mercurio, por ejemplo. O proclaman que ya no son necesarias. Debemos rebatir estas falsas ideas que sólo se pueden mantener por falta de información y por repetición de argumentos que se han escuchado quién sabe dónde, pero claramente fuera de dónde se debe fundamentar la crítica a la ciencia y claramente sin ninguna base de tipo científico.
No, las vacunas no están relacionadas con el autismo, son hechos que se dan al mismo tiempo pero no tienen relación, si vacunas a todos los niños y hay un porcentaje de niños con trastornos del espectro autista es como si relacionaras el autismo con que los niños beben leche.
No, la mayoría de vacunas no llevan mercurio[1]. Cualquier trozo de atún lleva más mercurio que el que puede haber en una vacuna[2].
Sí, son artificiales, pero eso la hace mucho más seguras que los productos de los no quieren vacunas y que pasan a publicitar algún otro tipo de remedio “natural”, que pasa muchos menos controles y pruebas de seguridad y eficacia que una vacuna y por el que pagan lo que se les pida. Cualquier vacuna está sometida a rigurosos ensayos clínicos.
Sí, siguen siendo necesarias. Solo pueden pensar que son innecesarias, las personas que no han conocido las enfermedades que hoy son raras debido precisamente a las campañas de vacunación masiva. Ningún antivacunas sabe qué provocan las enfermedades que se previenen vacunando o relativizan sus complicaciones, con frases del tipo, todos lo hemos pasado y no hay problema, o es bueno que los niños lo pasen. En realidad es una ignorancia absoluta. ¿Qué antivacunas conoce el porcentaje de mortalidad de la difteria o las secuelas del sarampión? Tampoco tienen conciencia de las cifras de mortalidad y morbilidad en la época pre-vacunas, para algunas enfermedades se ha pasado en lugares como EEUU de miles de muertos a, en algunos casos, ninguno o como mucho alguna decena[3].
Sí, son efectivas. Los antivacunas mantienen que ahora no hay tanta mortalidad por infecciones por la mejora de las condiciones higiénicas y sanitarias y la mejor alimentación. No rotundo, hoy en día hay mucho movimiento de personas, y hay epidemias en países desarrollados, como por ejemplo la gripe.

¿Es una moda guay?

No sabemos si en realidad es una especie de esnobismo, de superioridad moral, de querer diferenciarse de la masa y ser guay y natural. ¡Por favor! Para nosotros es ser un anticientífico, igual que los creacionistas que están con el diseño inteligente o los que usan la homeopatía[4]. Creemos que falta cultura científica. Que la ciencia no se explica correctamente, falta divulgación, falta sentido común, falta interés por estar bien informado.
Aunque nos sorprende que la mayoría de antivacunas son gente formada y a priori capaz de entender un hecho científico y sin embargo, no lo hacen. Estos casos, la verdad, es que nos cuesta asumirlos porque directamente no se pueden entender, quizás son aquellos casos de personas que pasaban por la universidad pero la universidad no pasaba por ellos, como dijo aquél.

En conclusión:

Nos perjudican a todos. La no vacunación no debería ser una opción personal, ya que nos afecta a todos, muy especialmente a niños que aún no se han vacunado y personas immunodeprimidas[5]. Resulta en una disminución de la inmunidad de grupo. Nos compromete a todos y hace resurgir enfermedades que casi estaban erradicadas.
Es especialmente grave la no vacunación de niños ¿Quién los protege? ¿Hasta dónde llega la libertad de los padres de no vacunar? ¿Alguien les informa de los riesgos? ¿Es obligatorio escolarizar a un niño y no es obligatorio vacunarlo? Nos preocupa mucho que se muera un niño por una enfermedad evitable con una vacuna.
Los antivacunas se perjudican ellos porque nos perjudican a todos. Así como los creacionistas que no creen en la teoría de la evolución, están participando en ella aún sin quererlo.
[1] En la OMS, Sobre el contenido en mercurio de las vacunas: http://www.who.int/immunization/newsroom/thiomersal_questions_and_answers/es/
[3] Carlos González. “En defensa de las vacunas”. En la página 330 hay un amplio cuadro con datos de EEUU.
[4] El efecto placebo también existe en niños. Como el antivacunismo no tiene ningún tipo de base científica, no hay ni un medio estudio que la soporte. Lo del tema de las diluciones y la memoria de la molécula de agua, es de traca. https://www.vitonica.com/wellness/siete-estudios-que-han-demostrado-que-la-homeopatia-no-funciona

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