jueves, 17 de septiembre de 2009

Extrañezas expresivas, extrañezas democráticas.


Leo hoy en Público, IU critica a la policía por pedir la filiación a jóvenes con la bandera republicana durante la visita del rey a Cantabria. La verdad es que ante un caso similar en cualquier otro país no del gusto de los medios, ya sean de este país o de este mundo, me pregunto qué dirían. Tendríamos liada una de órdago grande con rotundas acusaciones de falta de democracia. Pero con nuestro rey es diferente.

Es evidente que hay un sentimiento republicano en España. Por lo menos yo lo soy y hay opciones claramente republicanas en el parlamento. Y no deja de ser extraño que a nadie le parezca raro que en las diferentes visitas de los monarcas por el país no se vea cerca de ellos banderas republicanas. Las muestras de desagrado pues parece que sólo eran cosa de los independentismos más o menos violentos. Hasta la final de la copa de rey, aunque es fácil echarle la culpa al factor nacionalista, al ser Barcelona y Bilbao.

Pero vista la noticia y otras referencias pues no extraña la falta de crítica pública y popular. En mi época universitaria, cuando la boda de la infanta en Barcelona ya se vio como se las gastaron las autoridades, con alguna carga en la plaza Universitat, un clásico de hoy y de siempre. Y en otras visitas del rey, se han abortado manifestaciones que pudiesen acercarse al rey.

También en la visita del rey a l'Hospitalet para conmemorar el título de ciudad, a alguna persona mayor le recomendaron que guardase la bandera tricolor. Así luego se habla de aceptación popular de la monarquía y otras tonterías. Ni siquiera puede haber debate si no hay forma de expresar de forma contundente otras opciones.

Pues digo lo mismo que dirían los de siempre si en otro país por acercarse al jefe del estado, votado o no, no se dejasen mostrar otras enseñas, o pancartas de crítica. Ojo de forma pacífica y además con los claros valores democráticos republicanos. Policías pidiendo la documentación por una crítica pacífica, extraño y antiguo. ¿Y los rumores de especial vigilancia en Asturias por los premios del príncipe? ¿Son sólo rumores?

1 comentario:

Cristian dijo...

La monarquia a l'estat espanyol és intocable. La dissidència només és permesa als nacionalistes perquè en realitat els reforça. Que catalans i bascos xiulin al rei no s'entén com un atac a la figura del monarca, sinó com una agressió a les essències de la pàtria. Els perillosos són els republicans que apunten a les vergonyes d'una herència gens democràtica.