lunes, 19 de junio de 2017

El Oficinista: de Londres a Sants.

Ella: Cruz

La tele encendida, la radio ardiendo y pensando en quemar el periódico después de los atentados de Londres. No acaba de entender lo que le dicen, echa en falta mucho que no le dicen. En estos casos siempre le dan ganas de volver a la tetralogía de Buru de Pramoedya Ananta Toer entre los libros amontonados en 2 líneas de las librerías. Aquel Minke periodista en la Indonesia colonial al que se le contraponían los valores europeos de la ilustración llegados con el invasor holandés con la constatación que un javanés como él no tenía los mismo derechos del civilizado europeo recién llegado.
No se habla de los Minkes en los análisis de lo ocurrido en Londres. Ni una palabra del no tan lejano colonialismo e imperialismo inglés, solo loas a la democracia inglesa y sus valores, y su flema democrática. Fotos de gentes de fuera que han llegado como si fuesen novedad, cuando sus padres o ellos mismos eran súbditos británicos sin haberse movido de casa. Ni una foto del príncipe Harry ataviado de militar en Irak, para no tener que explicar qué hacía el príncipe Harry armado en Irak. Se vieron las fotos en su momento pero le hierve que ahora no se conecten todas las fotos e informaciones y tiene que reconocer que aun así su sonrisa es de interés. !Ay el lado oscuro! Y nada más oscuro que el deseo y la verdad.
Lo apaga todo, pero no se cierra nada en su cabeza. Dolor.
Si se pueden hacer tanto daño con un coche y un machete, se puede suponer la clase de infinito  horror y daño que se puede generar con el armamento del sonriente y gamberro príncipe Harry y con los bombarderos de sus compañeros de armas. Los mandó allí su electo presidente, lo eligieron sus conciudadanos. Pero nadie es responsable, los crímenes de Blair no serán juzgados. No son comparables en justicia con los de Sadam, porque forma parte de los valores europeos las dos varas de medir.
Se sulfura, pero no tanto como cuando veía aquellos documentales del bombardeo de la Casa de la Moneda o sobre la escuela de guerra de las Américas o las conocidas acciones de la CIA en Latinoamérica. Le une más el idioma y la mala ostia, el entender claramente todo, porque nosotros también fuimos tercer mundo. ¿Qué no pensaría en hacer si los USA volviese a las andadas en todo su horror y violencia con aquellos hermanos de sangre e idioma? ¿Cómo no entender?
Respira, bebe agua, porque pensarlo se le haría insoportable. Lo que le costó pasar de la segunda página de Tierra humana, y lo que le gustó, esos libros que le costó comenzar. Y “El dia que va morir Marilyn” que también le encantó al segundo asalto, pero sigue pendiente Rayuela como un muro hecho de palabras al que debería entender por patria idiomática, por querer entenderse.

Respira, incluso ella tiene mucho que mantener. La calma alegre de la primavera, la familia, los amigos, la casa. En el fondo todo es tan teórico como los valores occidentales.

Él. El Oficinista.

El Oficinista se atreve a reconocerle a su mujer e incluso a otros padres amigos que intenta evitar la Estación de Sants, no ya este primer viernes después de lo de Londres, sino en los últimos largos meses, que ya deben ser quizás años, en los que hay policía a lado y lado de la estación. No sabría concretar desde cuando se le ha hecho normal ver a los destacamentos de Mossos d’Esquadra, ni cuando empezaron a estar ahí. No sabe si es por la edad o por ser padre pero también es capaz de reconocer que antes de ayer pude haber sido realmente hace 3 meses y 3 meses pueden ser más de un año.
Tener cerca la Estación de Sants era una gran ventaja, estaba a unas 2 horas del centro de Madrid,más cerca seguro que algunos barrios de Madrid. Le gustaba la broma y la repetía. Como que aquello no era una estación sino un gran centro comercial del que salían trenes. ¿Y ahora qué? Con mayor o menor presencia no dejaba de haber policía siempre, y los posibles motivos no dejaban de ser inquietantes. A veces como hasta hace una semanas, una furgoneta en cada uno de las explanadas de salida, otras incluso con patrullas de 3 andando en triángulo en el aparcamiento como se veía en alguna películas o en la noticias sobre Iraq. Patrullas dentro de la estación de uniforme o de paisano con ese aire de ropa urbana de Decathlon y riñonera que les delata casi tanto como hablar con otra patrulla uniformada.
Recuerda que antes acortaba los trayectos pasando por dentro de la estación, ahora si puede coge el metro en Plaça de Sants o Tarragona, por lo menos algunos días hasta que se olvida o sólo quedan las furgonetas de policía en cada lado o ni él sabe por qué. A veces se dice que es por disfrutar del sol, o ver el Dragón del parque y el bullicio que le rodea.
Aprovecha los viernes para ir a recoger a los niños, es la única tarde que puede. No quiere que se diga que él no hace por la familia por lo menos lo mismo que hace en la oficina. En su casa hombre y mujer son iguales, aquí somos así se dicen los dos. No queda claro hasta donde llega el aquí, si sólo a su casa o a un espacio más amplio hasta hacer un verdadero país. Pero este viernes es diferente, como si el escenógrafo recurriese a los tópicos llueve en Barcelona después de lo de Londres. Más bien chispea haciéndolo todo tontamente incómodo.
Su mujer, los niños y él, evitan pasar por la estación desde el colegio. Casa y colegio, justo en medio la estación, que hace extraño los pasos de cebras y los caminos, más pensando en los viajeros que en los residentes. Lo mejor es recorrer la decrépita estación de autobuses para alejarse de la de trenes en otro guiño en el guión o del escenógrafo que puso allí aquel apeadero de autocares. Pero esta vez también bajo aquel techo hay mossos con metralletas o el armamento que sea, con sus armaduras modernas. Les dan respeto y quizás incluso miedo. ¿Cómo ha podido alguna vez ver gentes preguntándoles por la dirección o lo que sea a algunos de los retenes al lado de la estación? Tiene respeto por la ley, por la policía, por el deber de ciudadano que le permite vivir como vive: bien, pero si los ve así de armados prefiere otras alternativas.
Sí, respeto y si no miedo, algo que se le acerque y que quizás debe buscar en aquel diccionario de los sentimientos de Marina que se regaló así mismo y también a Cruz para que se aclarasen mutuamente. Cada uno el suyo y que una vez más no sirvió de nada, aún en aquellos años finales de la universidad las emociones y el deseo valían más que las letras. En el fondo somos más emociones que letras y normas.
El miedo también es un sentimiento como otros desastres del amor, y aquel hombre maduro, con barba y aspecto norteafricano lo tiene. O El Oficinista lo tendría en su pellejo, un policía registra su maleta, 2 más armados vigilan, y aún hay alguno más detrás. Su mujer también mira, los 2 tienen miedo y eso que no va con ellos. Sus mochilas no corren riesgo, su intimidad tampoco ni sus derechos. Está convencido de que aquel hombre lo registran por su aspecto de moderado seguidor del islam, pero igual la policía tiene más motivos, ¿cómo saberlo? ¿Cuántas situaciones como esas puede aguantar una persona?
Aligeran el paso, procuran que los niños no se den cuenta, y les parece a los dos que mirando la postal policial todo va más lento. Se miran, se dan cuenta que los dos necesitan huir de allí de aquel momento, ella bromea con los niños, él intenta retener lo que ve, pensar si es justo o no, en el despliegue y en qué dirá Cruz, porque todavía no sabe que todo es una broma.
Sólo piensa en no hacer caso de los mensajes de otras madres de la escuela con alertas sin confirmar, confía en la policía, ya otra veces han cerrado la estación cuando lo han creído conveniente, y si se trata de fomentar el terror entre nosotros no va caer en eso. Miedo tiene, quiere poner a salvo a su familia que no se mete con nadie y quiere hacerlo ya. ¿Por qué va esto contra nosotros que no nos metemos con nadie? De casa al trabajo, algo de amor, alguna fiesta y los amigos.

Los 2. Futuro del presente.

Otro cumpleaños infantil más, no recuerda El Oficinista haber asistido a ningún cumpleaños de los compañeros de colegio cuando era pequeño, ni del momento exacto en que dejó de ser pequeño, ni de cuándo empezó a ver menos a sus primos, los únicos con los que recuerda haber compartido algún cumpleaños. La que no parece conforme con esos viajes de ida sin vuelta de la propia infancia es la señora que debe llevar hablando al menos media hora encima del balancín en forma más que de caballito, de auténtico poni. Señora, y madre de alguna de las niñas amigas de uno de los 2 hermanos que celebran el cumpleaños.
Cree recordar a Carles Flavià que sólo los feos, y también las feas, llegaban al principio a las fiestas, que lo mejor es llegar más tarde. Incluso si es a una gestión donde haya funcionarios, lo mejor es  llegar justo antes de cerrar. Pero El Oficinista ha traído sus 2 hijos para que puedan disfrutar más rato de la compañía y el juego con los compañeros de colegio y además aprovechar que justo los otros 2 hermanos eran de la misma edad. En el rato que llevan ha hablado con un suegro de la madre, a la que tiene más vista en el colegio que al padre, que rara vez viene, y poco más padres han llegado. Padres en genérico, porque más allá del de los homenajeados, las que han llegado son 4 madres. Antes de asumir que lo mejor que puede hacer es incorporarse al corro de madres y ser una más, ha podido dar un garbeo por la sala. Billar, futbolín, el poni escala uno a uno de juguete, la mujer de encima, se supone que viene de su propia casa, un pequeño teatro con karaoke, televisión, consola de videojuegos o cómo se llame ahora a los marcianitos para la tele y el imprescindible castillo de bolas infantil. Infantil por el tamaño que tiene, pero en que no duda que por lo menos una vez irían tanto la señora del poni como él mismo.
La madre que está encima del poni sigue hablando, él está allí con las otras madres mientras el padre y la madre de los del cumpleaños van trajinando desde la cocina todo tipo de chucherías, churrerías y bebidas azucaradas naturales o no que jalean los abuelos. Alguna cerveza hay allí en entre las manos y las bocas de las madres y de alguno de los padres. Él se decanta por la coca-cola y las patatas, es su poni escala uno a uno, para el modesto crío que fue El Oficinista la fiesta es la coca-cola y las chips que llaman ahora, fuera de esos días especiales no probaba la coca-cola. ¿Pero mientras ellos están en aquella mini-fiesta adulta de revisión de la propia infancia y de descanso de la responsabilidad familiar que hacen los niños?
Pues el pequeño, su pequeño, parece que está llorando de rabia dentro del castillo de bolas, otros niños le están incordiando. Por lo menos en lo que él considera un incordio, y los otros lo saben porque además el suyo se lo toma a pecho. ¿Pero cómo resolver aquello? Pues siguiendo el espíritu del día de la no-violencia o no sabe qué conceptos del pacifismo y la convivencia que parece que se pretende inculcar en el mismo colegio de varios de los que están por allí lo saca del castillo-prisión evitando la lucha. Juegan un rato al futbolín juntos, por alejarlo de aquellos 3 niños asalvajados, otros niños más civilizados en aquel momento, la civilización humana de cualquier grupo va a ratos, se van añadiendo al juego hasta que él puede volver al grupo.
De camino echa un ojo a los videojuegos que ofrece la sala, el FIFA y algún otro deporte, y un tal Call-of-duty con fotos de militares y visión en primera persona que dan miedito. No tiene nada que ver la definición de las imágenes con los de su Amstrad o Spectrum adolescentes, ni siquiera con el Amiga. Más DVD de juegos y un periódico. Lo hojea y ojea, le llama la atención un breve sobre la vigilancia a la estación de Sants. Cambian la alerta y la presencia policial porque la amenaza provenía de la broma macabra de un chaval que emulaba al converso inglés que había realizados los precarios atentados de Londres. Precarios como en todas la franquicias, por más verdad revelada de la que provengan.
Gira la cabeza, no ve a su pequeño ni en el futbolín ni en los aledaños del pequeño estadio. Da una vuelta y en una esquina perfecta para que nadie mire, otra vez dentro del pelotudo castillo-jaula tiene a su hijo quejándose mientras otro de los renacuajos de 6 o 7 años le está dando palmetazos por la espalda y otro lo tiene agarrado mientras el tercero parece esperar su turno. De estos 3 pequeños salvajes ya ha hablado con su mujer de otras refriegas. Puros ventajistas, de que son 3 y de que la madre ha hecho creer en el pacifismo escolar al pequeño Oficinista. El Oficinista también quiere creer pero esta vez tiene que gritar varias veces para que semejante comando pare, su hijo rabia de impotencia. Ninguna madre parece darse por aludida ante los gritos de El Oficinista, deben ser partidarias del laissez faire, laissez passer en la educación, que los niños se autoregulen y encuentren sus mecanismos de acuerdo.
El Oficinista padre hace click, en ese justo momento parece estar dispuesto  a pasarse por la desgana y la hipocresía todo el rollo gandhiano del colegio y de hacer un mundo mejor con la paz y las palomas. ¿Quién en Barcelona no le tiene gana a las palomas? La frase la tiene clara: “mira hijo no se trata de que tu vayas pegando a la gente de buenas a primeras, pero si te vuelven a molestar cualquiera de estos tres, les das un guantazo o los que necesites” y tiene clara las gestualización señalando de uno en uno a los niños, y tiene claro en añadir “si es necesario puedes esperar a que estén solos y no te cortes en ir por la espalda como hacen ellos”. Esta vez no está su mujer allí para decirle que no es la forma.
Toma aire para iniciar su escena, pero al mirar a lado y lado para tener el menor público visible ve a su mayor, aunque no por mucho, arremolinado alrededor de la pantalla con ganas de coger los mandos del videojuego que tienen uno de sus amigos y otro de la clase de su pequeño. Justo el sobrino de Cruz. ¿Y la señora Guardiño?
Cruz Guardiño, se dirige digna y segura, con su aplomo para los momentos especiales, hacía los cables de videojuego. Tampoco debe ser para tanto que jueguen allí los niños con los videojuegos. El Oficinista se acerca con su pequeño hacía el nuevo remolino y las quejas a todo volumen contra Cruz que otea sonriente y se crece en la pose de Moisés con medio articulado de la ley revelada. Blande la carcasa del Call-of-duty. Esta vez sí que se acercan madres y algún padre además de El Oficinista y el pequeño Oficinista.
“Mirad chavales, este juego no es para vosotros, no sé cuánto rato lleváis jugando y si le habéis pedido permiso a vuestros padres para jugar a un juego que es para mayores de 18 años. Diría que el que más tenga de vosotros no llega ni a la mitad. ¿Me equivoco? Si os han dado permiso, igual debería ir a dar parte a algún sitio o cuanto menos esta vez olvidar mis convicciones y presentarme en la próxima jornada de la no violencia de vuestro cole para decirles cuatro cosas sobre  qué hacen sus hijos, vamos vosotros. ¿No os dan miedos esas caras de soldados ni hacer como que lleváis un arma y matar? ¿Este es un juego para vosotros? ¿De verdad lo creéis?”
Mira al público de madres, no vio a El Ofinista y antes de que nadie pueda  debatirle nada continua.
“Además, no sé si alguna de vuestras madres, de vuestros padres no espero tanto, habrá leído de qué va el juego, pero ya os digo yo que está mal esto de matar vietnamitas que simplemente están defendiendo su país de otro país llamado…. como se llame, y que además esos vietnamitas son comunistas como lo era tu abuelo el de la SEAT por aquellos mismos años. Y además con este grado de realismo que os va a hacer mearos en vuestras camas, y aún será poco castigo. Poco castigo para vuestros padres tener que cambiar las sábanas a las 3 de la mañana, pero igual hasta jugáis a esto con vuestros padres y estáis hecho a todo”.
Anonadados, incluso El Oficinista. Y cuando alguien empezaba con un alto y claro “perdona guapa”, Cruz dió con su voz de mando más guevarista: “Pau, Paz, marxen d’aquí, tenemos que coger el tren de vuelta”. No había durado ni de lejos 2 horas la fiesta cuando llegó la comandante y mandó parar, que ni tiempo le dió a El Oficinista su particular lección sobre la legítima defensa a su pequeño.
Publicado en 3 partes en Debate Callejero:


domingo, 18 de junio de 2017

De vuelta de Marte a Catalayud [1]

No me cuesta mucho imaginar a nuestro condebatiente Julio Embid de alcalde, pero sí que me cuesta mucho imaginar que llegase a la alcaldía con un proyecto para enviar a un conciudadano no ya a Marte sino ni siquiera a cualquier punto del espacio exterior a nuestra querida Tierra. Me cuesta imaginar que esa fuese la principal propuesta que presentase en su programa electoral local y que sus vecinos le apoyasen de tal manera como para conseguir una mayoría suficiente para obtener la alcaldía y la aprobación presupuestaria necesaria.
Porque le reconozco que así a bote pronto la idea me parece descabellada. Lo único que me parece razonable es que o bien han pensando en este proyecto espacial en colaboración no ya con la diputación de Zaragoza, ni con el Consejo General de Aragón, ni siquiera con España; sino con el concurso de la Unión Europea. Con la única que vería viable este proyecto, y aún así sería complicado hacer allí nuestro Kazajstán europeo.
O bien pedían algo más razonable y se ha ido encabronando la cosa, los latinos se supone que esto ya lo tenemos, ¿y ustedes también fueron fuertemente romanizados, no? Desde la proximidad y a la vez lejanía que tengo con lo que sucede en el antiguo Reino de Aragón, desde la gran Área Metropolitana de Barcelona en la que vivo, ¿no quiere decir que los bilbilitanos querían un aeropuerto?, ¿o un taller de aviones como el que tiene Teruel la que no existe?, ¿o quizás una fábrica de vehículos?, ¿o cualquier cosa parecida y hayamos confundido motor con transbordador espacial?
En cualquier caso, a veces se puede producir el delirio colectivo, pero no es una cosa que dure mucho por más que construya Embid a su medida “una radiotelevisión pública con más de 200 millones de euros de presupuesto anual con 2.000 trabajadores comprometidos con el amartizaje”, porque me imagino que en Catalayud llega la televisión autonómica aragonesa, o las cadenas públicas españolas de RTVE, o incluso 13TV, o la que tenga la tertulia del gato. Sin contar El Periódico de Aragón, hermano del de Catalunya, o las diversas radios de PRISA o de la conferencia episcopal e incluso internet. Creo que llegan, y miren, no sé por qué, pero me ha venido ahora a la cabeza que aquí tengo TV3 y el Canal 33 del gobierno autonómico y no las veo todo el rato, sino que zapeo e incluso miro otras emisoras o leo este blog. Todo esto no me cuadra, ya le digo desde la distancia que tengo, ¿o no han dedicado el resto de cadenas que emiten en Catalayud ningún programa sobre EL PROCESO BILBILITANO? ¿O no les entra nada más que no sea adhesión al alcalde Embid en sus molleras? Me extraña, tengo por más a los aragoneses, entre los que todavía les incluyo.
Además, que para desarrollar un proyecto como ese me imagino que en Catalayud habrá habido varias elecciones. Me sorprende que Lambán, viniendo como viene de una importante saga de luchadores, se haya dado por vencido y no haya plantado cara democrática en tan magnífico pueblo. ¿No ha sido capaz de articular una propuesta y una lista que haya recabado apoyos suficientes en las elecciones que se han venido produciendo? ¿Y Rajoy? ¿Ninguno de los 2 presidentes han sido capaces de saltarse al alcalde Embid y hablar directamente por los medios que tienen para articular una alternativa a la locura Embidiana? Yo no descartaría incluso un circuito bilbilitano de televisión en La 2, eran cosas que antes se hacían. Contacto directo, si esto de la comunicación es cosa de millones yo creo que entre ambos gobiernos pueden conseguir 201 millones de euros y que nadie atienda a las propuestas de la TV-Catalayud.
¿Ni por esas van a encontrar una mayoría razonable en Catalayud? ¿A ver si no va ser cosa de ir a Marte? O quizá sea que reconozcan que en Catalayud tienen “problemas de corrupción, que algunos casos del pasado vinculados con los hijos del anterior jefe que durante décadas estuvo presuntamente metiendo mano en la caja vuelvan para intentar acabar con este proceso espacial”, y quizá porque piensen que esos ladrones forman parte de la Tierra que quieren abandonar, por eso mejor irse tan lejos como Marte. ¿Porque dónde estaban los antecesores de Lambán o Rajoy cuando pasaba esa corrupción? ¿Por qué aflora justo ahora que se quieren ir de viaje? Esto no sé al resto de debatientes pero a mí como Español me preocupa y me hace pensar que hemos estado viviendo muchos años como en el chiste del dentista.
Y bueno, veremos a ver qué pasa, pero si se anuncia choque de trenes entre el gobierno de Embid contra el de Lambán y Rajoy, habrá que estar preparados. Pero hoy más que de choque de trenes pienso en aquel chiste que explicaba Lita Claver La Maña: “el que tenga frenos que pare”[2]. ¿Y no sería mejor, siendo razonables, que el resto de españoles pasemos de los bilbilitanos y que si se quieren montar así sus vidas en plan marciano lo hagan? ¿O acaso tenemos encomendada el resto de españoles la misión suprema de salvar a los bilbilitanos de sí mismos?
Estoy seguro de que podemos y tenemos medios para encontrar alguna alternativa política para los bilbilitanos, pasando por encima del tinglado que tiene montado allí Embid si todo esto fuera como lo cuenta. Comunicación directa y proyecto apegado a la tierra y al terreno de lo razonable y la crítica, también para los que no queremos ir a Marte.
[1] No sé por qué no me sale Calatayud.
[2] He intentado encontrar algún video con este chiste de La Maña y no he sido capaz, pero por casualidad me he encontrado este documento de Faemino y Cansado ambientado en Calatayud https://www.youtube.com/watch?v=TSrH2cvXpcs que daría verosimilitud a su proyecto marciano.

lunes, 5 de junio de 2017

¡Filas prietas amigos del orden socialista!

Pues no va y gana Pedro Sánchez las primarias del PSOE, con lo que a los de mi izquierda se nos presenta difícil evaluar qué era lo que nos interesaba realmente. Sobre todo ahora que esto del conglomerado se asemeja más al PCI con sus Unionistas Podemistas de izquierda y de derecha[1]. He empezado incluso a ver opiniones que me ponen los pelos de punta del tipo de que lo que realmente le interesa “al sistema” es Pedro Sánchez y que se lo han montado para que cuele en una alarde de psicología inversa paterna.
Sin llegar a estos tipos de paranoias explicativas que siempre son posteriores a los hechos, que vienen a decir que pase lo que pase siempre gana la banca[2], ciertamente parece que la principal fuga de votos del PSOE o de los que susceptiblemente deberían votarles por “vinculación familiar y sentimental” ha sido hacía Unidos Podemos, porque si no, no se explica de dónde habrían salido todos esos votos del conglomerado. Si asumimos esto, ciertamente no parecía que Susana Díaz fuese la principal baza para recuperar y ganar a esos sectores, por lo comentado ya últimamente por Guridi, e incluso parece que es una tesis principal de Enric Juliana en sus últimos artículos. Si se trataba de que UP fuese “tomando el espacio”[3] del PSOE, la peor opción era Susana Díaz. Quizás pesen mis prejuicios como hombre catalán que soy aunque con abuelo y abuela andaluces[4], o simplemente que si era la candidata de Felipe y Corcuera, de El País y el ABC, … y de no sé cuantos más no podía ser mi candidata.
Pero ahora la lucha por los mismos votos entre Unidos Podemos y PSOE va a ser encarnizada y lo que probablemente marque los tiempos es cuanto menos dar imagen de unidad. No por la unidad en sí, sino por darnos a los ciudadanos una imagen de tener un plan y poder realizarlo. Por lo menos un esbozo de plan y no 50 contradictorios. Parece que en Unidos Podemos las cuentas están claras y por parte de la dirección de Podemos parecen haber dado un paso para buscarle acomodo al candidato alternativo y eso los sitúa en buena posición.
¿Pero realmente pueden pactar y llegar a un acomodo en el PSOE los 2 sectores representados por la derrotada Susana y el vencedor Pedro de esta última batalla? ¿Ahora Felipe hará campaña por Pedro o se mantendrá al margen? ¿Se aplicarán el cuento los que siempre han apostado por la estabilidad interna y hacer seguimiento de la dirección o lanzarán otra andanada para volver a defenestrar al recién elegido Secretario General?
Pero la disyuntiva para los sectores de los del socialismo renovado de antaño no es fácil, ni siquiera pensando en el PSOE. Con todo lo que han dicho y hecho, creo que se vería como poco convincente su nueva apuesta, o se vería como poco convincente a Pedro Sánchez si el grueso de la ruptura que ha querido representar da un lugar cómodo a los de la abstención en bloque; y por decreto, no ya a un gobierno del PP, sino de aquel ministro de Aznar llamado Mariano Rajoy cuando el tesorero Bárcenas. La única salida que les puedo ver es dejar a los jarrones chinos en el museo. ¿Se aplicarán los cuentos que tantas veces han ido predicando de la responsabilidad?
Ahora mismo, de cara a la lucha por los mismos apoyos entre PSOE y Unidos Podemos, les va a requerir unidad y ser creíbles, y no parece que vaya a resultar creíble la unidad en el PSOE sin un paso a un lado de algunos de los que siempre han estado. ¿Unidad o credibilidad en qué medidas o mediante qué debates francos?
[1] Y lo más curioso de todo es que parece que yo debo estar en los sectores y corrientes más a la izquierda y no sé cómo ha sido la cosa. Alguno de los de la época de la universidad y AEP se deben estar riendo de lo lindo con cómo me he quedado yo aquí cuando otros se marcharon para Podemos dejándome todos los utensilios del taller y la labranza de la que tanto hacían gala. Con lo moderado y ecuménico que he sido yo siempre. E incluso activo.
[2] Aunque no sabemos qué le interesa a la banca hasta que pasa. Si llega a ganar Susana Díaz, habría sido porque era lo que les interesaba, pero sabemos que no les interesaba porque no ha ganado, sería la derrotista teoría de estos sectores.
[3] Y vete a saber qué quiere decir eso de tomar el espacio del PSOE, si hacer de PSOE con otro nombre o atraerlo hacía UP.
[4] Andaluces pero poco, porque eran de Almería y aunque mi tío también era de allí, mi madre ya nació en l’Hospitalet.

Un poquito de tolerancia conmigo, por favor

Me tengo por persona educada y tolerante, por eso no creo pedir demasiado si les pido a los demás educación y tolerancia conmigo en justa contraprestación. Miren ustedes que hasta les doy hoy vacaciones políticas de las grandes para no hablar de la alta política de corrupciones y robos de unos, de impotencias de otros y de ser criticados por intentar hacer algo para arreglarlo a otros.
Hoy hablo no ya de la pequeña política, sino de la micropolítica, de esa que nos afecta a todos. No pretendo meterme en lo que deben hacer los demás, tampoco quiero que se metan en lo que hago yo ni tener que hacer cosas que no quiero. Si usted quiere fumar, fume, no se corte, en su casa puede hacer lo que quiera, incluso puede ir a otras drogas más duras, pero a mí déjeme en paz, yo no quiero fumar cuando estoy en la calle, ni en el parque ni en otro espacio público. Y discúlpeme tampoco quiero que lo haga mi hijo. Ni tabaco ni marihuana por más que me insista usted en que es muy sana. ¿Qué si no tiene efecto ninguno para que la toma? Pero mire sea tolerante con nosotros y no me obligue a fumarla, que si no queda claro si Victoria Beckham dijo que España olía a ajo, ahora podría decir que Barcelona huele a marihuana sin equivocarse. Tengo buena voluntad, por favor que les autoricen como dios manda los salones esos para té y marihuana, o dejen de discutir sobre ello si en la prática se puede fumar en terrazas, parques y plazas y ya me quedo yo en casa a respirar el aire sin complementos aunque no suba tanto más allá de mi consumo ideológico de ciertas lecturas.
Sí, sé que soy muy tiquismiquis, pero tolérenmelo que cuando pretendo andar por esas aceras que no huelen a ajo lo pueda hacer sin tener que esquivar las motos encima de la acera o bajar a la carretera. Yo les dejo circular por donde les llegue la gasolina, pero a mi me que me dejen andar sin tener que hacer slalon de peatón. Y ya si les bajan el ilegal volumen que tienen muchas, mi corazón y tímpanos se lo agradecerá, casi me obligan a cerrar los ojos cuando no a dar un bote de sorpresa por el momento de estruendo en sí mismo. No porque las motos puedan hacer lo que quieran, que ya me he hecho a la idea. De hecho creo que me voy a comprar una estantería de aluminio, la dejaré en la calle y la llenaré con libros, que en casa ya hay demasiados, igual luego me estorba al andar y le quito un sitio a la moto de algún vecino, porque como él la estantería la pondré justo en la puerta que la pueda vigilar desde el balcón y que en los días de sol pueda recoger algún libro fácilmente. Si no quieren ser tolerantes conmigo por favor séanlo con la cultura y la literatura, ellas se lo merecen más que yo.
Y finalmente ya puestos, piensen en mi corazón y aparato digestivo, y déjenme beber en las fuentes del parque de al lado de casa sin tener pensar en que es más que seguro que allá haya babas de perro. No ya por mí, sino que mi hijo también bebe allí y justo al lado estaba el pipi-can con su fuente canina, aunque sea un sitio al que sólo van 4 gatos. Si no nos tendrán que tolerar que nos pongamos a jugar a pelota en alguna de las terrazas de la ciudad cuándo y cómo queramos, cantando o en silencio. Su vermut o cerveza será otra cosa con mis cantos.
En serio no creo pedir mucho, yo soy tolerante con que se droguen ustedes como quieran mientras no me armen jaleo, o que contaminen en moto o tengan perro, y ustedes sean tolerantes conmigo si no quiero fumar marihuana, andar tranquilamente por la acera y usar la fuente de agua en condiciones.
Muchas y tolerantes gracias por su paciencia y el ahorro en psicólogos, y si no les importa me levanto del diván: sonrío y pongo buena cara para salir a la calle a convivir, que es un verbo que se me hace muy difícil.

viernes, 24 de marzo de 2017

Espacio público: ¿a mí quién me salva?

Debe ser difícil discriminar entre símbolo religioso y símbolo cultural, a mi por lo menos me lo parece. Como también que símbolos y rituales serían neutros en el espacio público. Lo que sí está claro y lo he criticado aquí mismo, es la invasión perenne de la iglesia católica en el espacio público: sin ir más lejos en el trato ventajoso en los medios públicos, sin contar con el oneroso trato fiscal recibido o su presencia en la educación e incluso en la sanidad.
Un trato injusto comparado con otra religiones presentes en nuestro país, sin contar con las personas no religiosas, agnósticas o directamente ateas que se ve que estamos faltos de opinión y valores. ¿Por qué deben estar protegidos por ley los sentimientos y creencias religiosas y en cambios no otros sentimientos o creencias? ¿Si un día voy a la esquina de un colegio religioso (concertado) les puedo chivar a los niños y niñas allí presentes que dios no existe y que la mayoría de sus padres no creen en dios ni en la iglesia católica? Sería lo justo ya que luego los jefes propietarios se meten en las cosas de mis opiniones de mi hijo, ese tierno infante.
Vuelvo a insistir con la asignatura en primero de primaria de “valores cívicos y sociales”. Para que los padres católicos puedan tener garantizado el derecho que les asiste a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones, el resto de padres no debemos tener ese derecho, pues se acaba implementado una asignatura llamada religión por no decir catequesis católica. Para dar cabida a esta asignatura para los niños católicos el resto de niños tiene una asignatura alternativa a la religión, ahora llamada “valores cívicos y sociales” que está ahí solo para que los otros puedan tener su catequesis. Por cierto a mi nadie me ha preguntado por los valores y convicciones mías que quiero transmitir a mi hijo en las horas lectivas, si eso tiene sentido. Quizás a mi mujer sí y yo no me he enterado, estas cosas pasan en las mejores familias. Todo esto en uno de los mayores espacios públicos de una sociedad como la nuestra: la escuela pública.
Volviendo a la experiencias con mi hijo. Al vivir en Sants y fruto de las políticas sanitarias tanto de CiU como del PSC de externalización y conciertos sanitarios, si mi hijo tiene una urgencia tiene que ir a Sant Joan de Déu. Estaremos de acuerdo a que el nombre es religioso y que tiene vinculación con una organización católica, todo esto yendo por la sanidad pública. El logotipo tiene una cruz. ¿Se imaginan que pasaría si los niños tuviesen que ir a un centro de nombre musulmán con la media luna? No les digo ya si pudiésemos hacer un hospital infantil con hoces y martillos. De hecho este mismo centro gestiona el ambulatorio público donde tengo que llevar a mi hijo. Sinceramente hasta ahora no he llevado la cosa hasta más allá de que estoy en contra de las privatizaciones y conciertos y que siempre está por ahí la iglesia católica, pero ¿podría llevar a algún tribunal que el centro pediátrico público de mi hijo tenga un cruz cristiana? ¿Cómo se pondrían ABC y otros críticos del uso del velo?
Igual habrá que desmelenarse un poco para acabar con la tomadura de pelo, pero no ahí estamos, parece que el velo y lo musulmán se nos comen en nuestras sociedade europeas. La nuestra se declara aconfesional y pasan estas cosas que comento, pero en alguna otra a día de hoy la jefatura del estado se solapa con la jefatura religiosa de su iglesia cristiana, y no falta la visita del párroco local a la dirección política en el nivel que toque. Pero todo esto no es tradición y pasa por encima no ya del democratismo sino del mínimo liberalismo.
Epílogo: De todas formas no hace tanto tiempo que mujeres iban con velo (religioso) a su lugar de trabajo y no pasaba nada en hospitales y prisiones por ejemplo.

Publicado en Debate Callejero el 21/03/2017.

viernes, 17 de marzo de 2017

Catalunya bamboleo

Me acuerdo cuando los había que apostaban por el sí crítico a Maastricht, un botón que no existía en ningún parlamento, o votas sí, o votas no o te abstienes. Poco más. Pero eso era porque aún no se había metido la Fiscalía española a evaluar los votos como parece haber hecho con el coordinador de EUiA, Joan Josep Nuet en calidad de representante de Catalunya Sí Que Es Pot en la mesa del Parlament de Catalunya.
Se podría discutir si es punible penalmente la aceptación de la admisión a trámite de las conclusiones de la Comisión de Estudio del Proceso Constituyente para su debate en el Parlament de Catalunya, yo creo que no debería serlo, aunque la conclusión sea pedir la independencia. Aún resuena en mi cabeza aquello que se les decía a los independentistas que dentro de los canales democráticos todo era discutible, pero con las armas no. Pero no, por lo visto no se puede debatir en el Parlament de Catalunya sobre el tema y los que voten a favor de debatirlos, imputación al canto. Pero no a todos, a Nuet no porque no quería desobedecer a los tribunales. Es palomita, que se decía cuando en ciertos juegos infantiles cuando éramos pequeños. Nuet no irá acusado al tribunal porque es buen chico que no quería desobedecer y además su voto no era decisivo para la admisión a trámite de la propuesta.
La fiscalía debería ser candidata a varios premios Nobel, uno por ser capaz de meterse en la cabeza de los diputados para saber porque votan lo que votan en determinado momento y el otro para saber de 5 votos sin ordenar cuales son decisivos y cuáles no. Para esto no el Nobel, para esto último tocaría la medalla Fields o vaya usted a saber cuál sería el mejor premio que de hecho se debería otorgar así mismo el fiscal jefe.
Ciertamente o imputan a todos los que facilitaron el trámite o no imputan a ninguno. Hasta un bastante menos independentista que Nuet que soy yo, me indigné bastante, pero luego van los otros y te descolocan antes de que valores si hacerte realmente independentista.
Voy a cambio político emocional por semana, pura adolescencia, porque no pasa ni una semana y van los de Junts pel Sí y se ponen a modificar el reglamento para que el día que les parezca se produzca una independencia exprés para ir más rápidos que el Tribunal Constitucional. Y vuelvo a indignarme, primero porque cosas tan serias como un cambio del Estatut de Catalunya se hagan sin debate, pasando por encima de la oposición y con minorías poco cualificadas todo en nombre de las sonrisas y la democracia. Y segundo porque se piensen que el papel lo aguanta todo y que la independencia es cuestión de ponerlo un papel y al día siguiente hecho, puro nominalismo independentista.
Cabría recordar que la independencia requiere reconocimiento exterior e interior, y que el día después del plebiscito del 27-S hasta la CUP dijo que lo habían perdido, pero bueno igual la semana que viene vuelvo a estar indignado con los otros por el uso torticero de la ley y me da por independencia de Catalunya, no sé si dentro o fuera de la UE, hasta que acabe consumido talmente como algún amor que tuve. De entonces saqué que a ciertos sentimientos hay que ponerles algo de cabeza, como ahora.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La UE: soberanía efectiva

La UE: soberanía efectiva
Si echamos la vista atrás en este foro, durante los últimos meses se ha demostrado un gran interés por la Unión Europea, no sólo por el incombustible en estos temas Lluís Camprubí, sino también en muchos de los puntos tratados por otros como LNBL o incluso David Rodríguez, que se ha sumado abordando concretamente su moneda única “¿Salir del euro?”.
Se ha puesto de moda el apelar a las soberanías como solución para cualquier tema, sobre todo por aquí en Catalunya, pero no sólo. Pero lo mismo que se dice esto, otro día se apela a la coordinación entre estados u otros entes. Lo mismo un día se apela a un parlamento europeo con atribuciones plenas como otro se plantea para España un modelo confederal, cuando para confederal está la organización de la UE, o a mí me lo parece, lo que complica a veces las salidas a la izquierda para la UE. A mí me da la impresión de que muchas de las decisiones que achacamos a Bruselas como si allí hubiese un gobierno pleno son fruto de hecho de reuniones y sistemas de decisión entre los diversos gobiernos integrantes, auténtica confederalidad de la que muchos gobiernos parecen desentenderse en los efectos de sus decisiones. De ahí a veces la dificultad de un cambio de rumbo hacia la izquierda de la UE; harían falta varios gobiernos a la vez para los cambios, pero aun así hemos de reconocer que las cesiones de soberanía a acuerdos multilaterales o de otro tipo en su interior nos ayudan en nuestro día a día.
Es así aunque un día nos ciscamos en la UE como si no fuese con nosotros, pero otro hablamos como se hace desde hace pocos días, de importantes sentencias como la de las cláusulas suelo en las hipotecas. Diversos juzgados españoles y nuestro propio gobierno, el que elegimos nosotros, los españoles, optaron por ponerse del lado de los intereses bancarios, pero ahí ha estado ese ente llamado Tribunal de Justicia de la Unión Europea que ha aplicado la legislación vigente en la Unión Europea para hacer valer los derechos de los usuarios de las hipotecas de los bancos que operan en nuestro país.
Todos las izquierdas hemos reclamado más de una vez la aplicación de normas, o hemos pedido el amparo de instancias de la UE en temas de vivienda (¡Ay, la burbuja!), consumo o medio ambiente cuando nuestra legislación o su aplicación no estaba al día. Podríamos buscar un buen puñado de hechos de este tipo, por ejemplo justo esta semana la paralización del almacén nuclear de Almaraz por denuncia de Portugal en la UE e intervención de la Comisión Europea por deficiente evaluación del impacto ecológico de la instalación.
¿Deberíamos en puridad las izquierdas reclamar que la UE pase del tema siendo coherentes con la defensa de nuestras soberanías? ¿Por nuestra soberanía deberíamos ahora defender a nuestros bancos, por ejemplo, e iniciar una campaña del tipo “Español, por nuestra soberanía apadrina un banco[1]”? ¿O pedir a nuestro gobierno que no se deje amedrentar por la UE y que si queremos almacenes nucleares a cualquier precio lo hagamos? ¿Cómo afrontaríamos el futuro en muchos de estos temas fuera del marco europeo?
Yo he sido, y sigo siendo, del NO a Maastricht y opuesto a la construcción del euro que se hizo, pero no veo mejor alternativa a la UE para poder garantizar avances sociales y económicos en España, y también porque soy partidario de espacios de decisión y concertación más amplios. Me da miedo, por ejemplo, que España pueda tener plena soberanía a nivel fiscal o laboral, pero que no sirvan de nada porque acabemos jugando a dumpings fiscales entre estados, es decir, que haya soberanías en el papel pero sin ningún efecto.
Y mientras, habrá que ir construyendo “una UE más país”; de hecho, con la situación el Euro y las crisis, no queda más remedio que la implementación de políticas fiscales democráticas para el conjunto de la unión monetaria y que no se vayan implementando al son de cada choque entre intereses de acreedores y deudores, tanto estados como entes privados, pensando en el global de la unión y sus ciudadanos. No en beneficio de sus partes, sino pensando en lo que siempre ha sido una política de izquierdas: garantizar derechos en toda la UE, con transferencia entre clases y regiones. En esta lucha nos tenemos que dotar como izquierdas de herramientas y organizaciones políticas al nivel del reto, que no esquivaremos en el repliegue nacional. Necesitamos verdaderos partidos de ámbito europeo y no sumas de pedazos a la busca de “qué hay de lo mío”. Sí, no es fácil, pero es que no nos queda más remedio ni a nosotros ni a los ciudadanos de la UE.
[1] Aunque a decir verdad ¿quién de nosotros no tiene apadrinadas a varias entidades bancarias directa o indirectamente?

Publicado en Debate Callejero 23/02/2017.