domingo, 27 de mayo de 2018

Directa la alarma de seguridad.

Igual queda muy Jedi y todas esas cosas, pero no hay nada que nos haga hacer más mal que el miedo. Y no el miedo a los poderes, sino precisamente el miedo a los otros, a los diferentes, al bárbaro, del que nos defienden esos poderes. No soy un valiente, y cuando lo he sido, aquella vez, habrá sido por prudencia. Mucho más prudente que valiente, por eso no me gustan las industrias del miedo o por lo menos a miedos que aunque posibles no acabo de ver. Posibles, pero poco probable. Lo siento, no tengo una varita mágica para la inmunidad de los males del mundo, a estas alturas soy más que consciente que ni el socialismo a nivel mundial nos los evitarían todos. Sí que los aminorarían, por lo menos los males más irracionales.Por estas cosas me da por pensar cuando paseo por estos barrios de la Barcelona, cómo cuando vuelvo con la compra desde el mercado de Hostafrancs y veo cada vez más placas de “cierta compañía de seguridad y alarmas”. En varios balcones, ventanas y locales se ve la placa roja con “el agente” de “Alarmas Securitas Direct” en algún caso dice con “con aviso a policía”. Es una auténtica plaga y muy llamativa.

sábado, 26 de mayo de 2018

Cansado

Me reconozco otra vez cansado para escribir, parece que me va pasando esto Cada vez  más a menudo. Quizás sea demasiado trabajo, estoy en un sector en el que se buscan manos, todo sea dicho de paso, manos y cerebros, y el estrés me pase factura. Pero sí, en las consultoras informáticas buscan gente y no la acaban de encontrar, de hecho si “traes a un amigo” y se gustan mutuamente: empresa y trabajador y pasan un periodo de pruebas te bonifican. Cuando digo bonificar te pagan entre 500 a 1500 euros dependiendo de la empresa y el período de prueba. Soy consciente que no es igual en otros sectores, tengo familiares y amigos también, pero desde el mío es más complicado hablar de paro y falta de trabajo. Puedo hablar de otros problemas laborales pero no de la falta de trabajo; quizás sí del llegar cansado, con pocas ganas de pensar por así decirlo. No es un tema de horas de trabajo sino de intensidad.
O quizás sea cansancio por saturación con los temas nacionalistas, tanto españoles como catalanes. No me metí en política creo recordar para estas monsergas, aunque no voy a mirar porque me apunté a la movida esta de la política, y aunque crea en la democracia como debate, acuerdo y voto reconozco que ahora me costaría ahora explicar el motivo por las que sigo de alguna manera u otra. Aunque siento que tengo ganas de hacer otras cosas políticas, quién sabe si no ayudaría más a la sociedad explicar matemáticas que tanta reunión, escrito y capillita. Sólo pensar en ir a ciertas reuniones me entra un cansancio ancho como un año luz, cansado de tanto folclore y poco programa y prácticas;de haber tirado por la borda tantas experiencias clásicas como si lo nuevo fuese mejor por sí aunque en bocas antiguas.
O cansado porque juegan a cansarnos con tanta información y opinión que hasta se hace doloroso tener opinión. Me empieza a cansar tener opinión, y a mirarme las cosa con distancia, creo que a día de hoy el riesgo de acabar en el cinismo acecha pero anda lejos.
O el cansancio sea que creo dedicarme más a las cosas de la casa y la família. y aún así faltan más por hacer, que habría que dejar el trabajo y la política para tener las cosas ordenadas. Porque qué fácil es ser activista 100% con todo preparado al llegar a casa.
O el cansancio de poder leer poco, cuando tengo fuerza mental no puedo y cuando puedo, la fuerza mental sólo me da para el first dates. Podría volver a levantarme una hora antes, para llegar al trabajo leído y ya algo cansado como lucha anticapitalista, pero temo llegar damnificado a la clase de 19 a 21 de inglés de los martes.
O qué fue antes, si el huevo o la gallina, o el huevo y la gallina llegaron juntas.

viernes, 25 de mayo de 2018

Jubilarse para quien lo entienda.

En una no muy lejana excursión a la montaña, a la de Collserola, con un par de familias del colegio del Senyoret_U otro padre me sorprendió cuando me dijo que ya estaba jubilado cuando sólo hacía poco más de un par de años que había pasado la cincuentena. Realmente no estaba jubilado, es una prejubilación de esas, pero para todos nosotros estaba jubilado. La gran multinacional en la que trabajaba le pagaba un sueldo suficiente para vivir y le complementaba para pagar sus cotizaciones a la seguridad social, no sólo a él si no a muchos compañeros. Incluso a los jefes les quitaban competencias para que también aceptasen el trato, era algo generalizado.¿Cómo le puede salir a una empresa rentable pagar un sueldo para que no vayas a trabajar? A pesar de mi capacidad de abstracción no me llega a entrar en la cabeza. No sé envidio la situación, aún me quedan unos años para llegar a jubilarme ni siquiera como é. Me llama la atención en la situación económica actual que pasas de no trabajar nada a trabajar intensamente y demasiado a veces. Por una parte no hay situación intermedia, ni cuando pasas de estudiar al mundo laboral ni luego cuando te jubilas: de nada a mil y luego otra vez a la nada. Y por otra parte, aunque no es mi caso, se pasa de periodos de paro forzoso a periodos de trabajo largo e intenso, en algunos casos parece una bulimia laboral.
No lo acabo de entender, como que haya tantas cosas por hacer para satisfacer necesidades básicas de todos y gente parada. Si me lo explican lo entiendo, si no se paga por ellas nadie las hará, y ahí también pienso que las izquierdas debemos volver a temas que han sido tan importantes para nosotros como los salarios indirectos. No es un objetivo económico satisfacerlas.
Y los grandes cerebros de las empresas como la de padre del colegio luego están en Fundaciones de Pensamiento y Lobby Económico y desde ahí pontifican que las pensiones públicas no van a dar a basto y que hagamos privadas. Gracias a esas ideas luego se llevarán unas pensiones y bonus que nos asombraría la de familias que viven en España durante toda su vida con una de ellos, así que ejemplo de austeridad no dan para con ellos y tampoco en la gestión de sus empresas.
Además está comprobado, hay más de un estudio que lo explica, que los planes de pensiones privados tienen rentabilidades en casi todos los casos de bonos del estado, así que no es un sitio donde se vaya a generar mucho dinero y de la otra tampoco sabemos qué hacen los grandes capitales con esos dineros que aportaríamos. Ciertamente el negocio particular que podemos tener con un plan de pensiones son las desgravaciones, es decir menos dinero para los presupuestos públicos y más para la gestión privada.
Rematando nos dicen que hay que alargar la edad de jubilación, que vivimos más años y vivimos del cuento más tiempo. Pero con el paro que hay en España y con el ejemplo que ellos dan en las grandes empresas, ¿de que van a trabajar esos 2 años de más que nos están alargando ahora? ¿No los dejarán jubilarse para que estén más tiempo en el paro?
Explíquenos el plan entero por favor, aunque creo que lo voy vislumbrando y es más para ellos y menos para muchos. Suena demagógico me dirán, pues bueno, lo suyo es elitismo escondido detrás de números y palabras, todo lo contrario de lo que uno espera de ellos, de los números y de las palabras.

jueves, 24 de mayo de 2018

El deseo de cumplir las leyes.

La ley del embudo en Argentina es la más guapa con el más boludo, por eso a una amiga argentina le sorprendía que yo me quejase de eso con mi mujer, esa es otra historia. En cualquier caso me irritan mucho las dobles varas de medir, la ley del embudo española. Mi padre ya me lo decía, si el que bebía era un campesino iba borracho y decían que estaba pesado y si era un señorito iba achispado y estaba muy gracioso; con lo que parece que la ley del embudo era y es la ley. Y eso que tanto mi padre como yo aunque en la izquierda rotunda somos de normas, para convivir todos y nos las creemos.
Como ejemplo la reacción desde Ciudadanos sobre los manteros por el caso de la muerte por infarto de uno de ellos, Mmame Mbaye cuando huía en Madrid de la policía, aunque no me ha quedado claro de qué policía era, si la Policía Nacional, o como era habitual en Barcelona huía de la Guardia Urbana. Ciudadanos se niega a despenalizar el ‘top manta’ y pide a Podemos que respete la propiedad intelectual, leído así puede parecer que Podemos quiere legalizar el top manta, pero no, simplemente pide “que la venta ilegal en el ‘top manta’ se castigue con una multa administrativa en vez de con penas de prisión”, además en la noticia Albert Rivera incluía una frase muy interesante en la que decía “que si la formación liderada por Pablo Iglesias “quiere convertirse en el sindicato defensor” de quienes “incumplen la ley”, Ciudadanos será “el partido que defienda la legalidad democrática, la propiedad privada de los ciudadanos y la convivencia en los barrios””.
Llegué a estos links, siguiendo a alguna de mis obsesiones cívicas, cuando me topécon la noticia de que la Carina Mejías, portavoz municipal de Ciudadanos en el ayuntamiento de Barcelona, quiere que no se cumpla la normativa de motos en las aceras. Ella no lo expresa así, lo adorna un poco como corresponde a esta época de relatos “Cs pide a Colau que no aumente la presión a los motoristas”, pero entendiendo de qué va el rollo a estas edades nuestras y de la lectura del artículo queda claro que pide a la alcaldesa Ada Colau que no sancione el incivismo y apropiación de las aceras por parte de los motoristas contraviniendo las ordenanzas municipales, que por cierto son muy razonables, y pide concienciar y otros tipos de medidas. Pide que no se cumpla la ley, y parece más bien la líder un sindicato defensor de quienes incumplen la ley, sin son de “clase media”.
Estos son un par de ejemplos en los que yo interpreto la necesidad de la laxitud en la aplicación de la ley, justamente al contrario de los que parecen partidarios del orden a rajatabla. Creo que es más razonable que en el primer caso la aplicación de las norma sea más tolerante, o más medida, ya que estamos hablando de derechos como poder rebelarse contra un derecho secundario como aparcar la moto donde le plazca al motorista, si existiese ese derecho que yo lo dudo.
¿Por qué un tema como la venta del top manta se acaba convirtiendo en un asunto de gestión municipal y no lo atajan de raíz en los puertos por donde entran esos contenedores? ¿Quizás porque hay penalizaciones económicas si los contenedores no se gestionan rápidamente en los puertos o algún argumento similar? Es evidente que la ley se aplica pensando en proporcionalidad y coste beneficio, a desgrado del criterio de Pérez de los Cobos, el del “El cumplimiento de la ley está por encima de la convivencia“. Que nadie se lo explique a don Pérez, por favor, esto ni cómo se han ido aplicando las normativas con los excesos bancarios de todo tipo, ya que él no debe leer prensa.
Quizás he entrado en harina con temas excéntricos, pero podríamos hablar de cosas como el 0,7, ¿por qué tuvieron que movilizarse algunos para sacar ese compromiso de solidaridad por parte de las autoridades? ¿Alguien sabe si se cumplen esas normas que se implementaron?
O volviendo otra vez a mi padre, sería importante saber qué parte de la constitución es la buena, la que se ha de cumplir y si eso, quitemos la que no, dejémosla limpia y volvamos a votarla no sea que mi padre se empiece a sentir engañado y así por fin sepamos a qué ley debemos atenernos.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Cadena perpetua, Cataluña y los referéndums.

Ciertamente hubo un tiempo en que nos decíamos que si no había violencia se podía hablar de todo, aunque parece que faltaba añadir que no votarlo. En los últimos tiempos, por ejemplo, ha quedado claro que no se puede hablar de la independencia de Cataluña, quiero decir que hablar se puede pero parece que no mucho con fines prácticos. Dentro de las organizaciones que componen el derechista bloque nacionalista español, con su diversidad de partidos, columnistas y medios de comunicación, había un argumento reiterativo que creo no haber soñado yo: no todo se puede plantear en un referéndum porque si se hace, un día se plantearía la pena de muerte y saldría que sí.
No voy a entrar en si el que no haya pena de muerte es una dádiva de las élites de este país o, como creo yo, una reivindicación de las izquierdas y las clase populares de siglos, de los que la sufrían sin remedio. O igual el “no se puede hablar” es un aviso.
Vuelvo a insistir en lo de los límites a la voluntad popular para expresar su opinión sobre temas concretos que se ha querido establecer desde ese bloque. Igual hasta me parece sensato no ir votando tema a tema sino en conjunto, pero ahora ese mismo bloque ha salido en tromba, y de manera harto populista en defensa acérrima de la cadena perpetua.
Digo cadena perpetua y no como ellos la llaman “prisión permanente revisable” porque ya en otro momento dicho bloque nacionalista y derechista se puso muy defensor del diccionario con lo que era o no era un matrimonio; no sé qué pasará con que es la madre patria o es madre o es patria. Entonces se pusieron así, y ahora se han puesto de populismo de la peor calaña y como bloque han salido a defender una medida que nos salvará a todos de cualquier crimen. A mayor pena menos delitos, vienen a decir, por eso me extraña que ese bloque no pida ampliar las penas por corrupción o por delito laborales. Pero eso que definen es cadena perpetua, una prisión permanente es cadena perpetua, ¿y qué penas no son revisables de alguna manera?
Lo curioso del caso es que ese bloque dispone de encuestas en la que los votantes del PSOE apuestan de forma clara por la cadena perpetua. Me despertaba el fin de semana con una de ellas en la cristiana por católica COPE. ¿Pero no habíamos quedado en que había cosas de las que no se nos puede preguntar? ¿Que ya la votamos en pack cada 4 años en un programa? ¿Vale entonces ese argumento de los votantes del PSOE que apuestan claramente por la cadena perpetua? O que nos pregunten de verdad de forma verificable en lo que es un referéndum en España, que es consultivo.
O que se aclare ese bloque si se puede recabar la opinión de todos por todo, si hay que seguir el diccionario y ya puestos, si nos podemos saltar la constitución de cualquier forma amparados en mayorías coyunturales.
Dice la constitución, que no pariríamos una mejor en los próximos 50 años, “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social”, y no creo que la cadena perpetua tenga ese fin. Y bueno, como hemos aprendido últimamente, cambiar la constitución no se puede hacer así, unilateralmente, sino por consensos y mayorías determinadas. Si quieren introducir la cadena perpetua, primero que cambien la constitución, que lo primero es aplicarse uno sus propias normas.
Y acabo, cuando detenemos a un delincuente, en un estado social y de derecho, el delincuente tiene derechos y no tiene porqué sufrir cualquier pena o condena de cualquier forma, eso vale para todos.

lunes, 21 de mayo de 2018

Contra el arte del Museo del Prado.

Me decía en su momento un compañero de la Facultad, el señor Marzo, quizás en algún banco de madera en el claustro del edificio histórico de la Universitat de Barcelona, con un café de la máquina, un pastelito de chocolate de la otra máquina y un cigarro rubio traído de casa con lo que mi compañero acostumbraba a desayunar, que realmente los grandes cuadros no tendrían que estar en los museos sino en la casa de uno para poderlos apreciar de una forma adecuada. Quizás sí, yo me pinto los míos en mi casa. Aunque en casa de mis padres se pensaba en guardar las láminas más bonitas de los calendarios que regalaban las cajas para ponerlos un día como cuadro.
Teniendo televisión, teniendo fotografías y otros materiales de reproducción el cuadro, e incluso el museo, es otra cosa que lo que podía ser cuando era de un rico que lo tenía como una forma de entretenimiento y de propaganda. Si se plantea el museo como un sitio para divulgación cultural, popular, del arte tengo que reconocer que el tipo de museo de cuadros clásicos y viejos es un desastre. Me ha dado la impresión de que cuando he ido al Museo del Prado me he dedicado a ir al trote como si fuese con un check list, y un visto, visto, visto… Pero al partir del cuarto cuadro estoy saturado y no sé lo que veo ya. Saber lo que veo por el letrero, no saber lo que veo como al que le gusta conducir.
En esos momentos pensaba en el señor Marzo y en dedicarse sólo a unos pocos cuadros en casa para poder apreciarlos realmente. O pensaba en un Federico Sánchez que aprovechaba las visitas al Prado para hacer tiempo entre citas clandestinas acechado por el fascismo franquista, o para ver si le seguían y aburría al policía que le podía estar siguiendo. O todo a la vez como excusa para echar un ojo a alguna versión de Judit y Holofernes.
O un museo como acceso a la cultura para todos, de lo que somos. Aunque viendo esos cuadros somos reyes, guerreros, princesas, curas y poca cosas más, quizás lo fantástico que siempre aporta la religión y algún pícaro del pueblo. Y ese todos se queda en Madrid. Con todo lo que se privatiza en cosas fundamentales si no vitales, como la sanidad o la educación o el acceso al agua y la energía, ¿Por qué no se privatiza un museo como el del Prado? ¿Porque tiene que haber partidas de más de 9 millones de euros de los presupuestos del estado para un museo madrileño? ¿Es más un viejo cuadro muchas veces superado técnicamente en la actualidad que la vida de una persona o la cultura de todos desde jóvenes que representa la educación pública? ¿Hasta cuánto y cuándo debe el Museo del Prado adquirir más y más cuadros o hacerse cargo de donaciones?
Unas grandes partidas para mantener y guardar miles de cuadros que no se pueden exponer y que la mayoría de los españoles sólo podremos ver alguna vez un rato. Quizás se podría hacer una réplica del Museo del Prado en otras ciudades de España con cuadros no expuestos a día de hoy, aún sería una inversión colectiva mejor socializada y una forma de inversión en el turismo,,nuestra mejor industria, por todo el país. Aunque directamente a la mayoría de nosotros nos bastaría con réplicas de los mismos grandes cuadros, que no vamos a notar la diferencia en el trazo.
Cuando estuve en Florencia con un profesor del Montón, el Nacimiento de Venus de Botticelli estaba protegida por un cristal que reflejaba y aunque hubiese sabido valorar el trazo, hubiese sido mejor una fotocopia a color de copistería. Sin contar que para mi el David de Miguel Ángel, Miguel Ángel ese carnicero que dijo Oteiza, que había en la plaza de la Señoria era indistinguible del original que hay en la Galería de la Academia, los dos me hubiesen servido para creer que era David porque en la mano posada de forma extraña en su hombro lleva una honda y hasta ese viaje no me había dado cuenta.
Pero a todo esto, mientras iba pensando en por qué nadie entre lo neoliberales patrios ha propuesto todavía la privatización de los museos, si no es por nacionalismo arcaico o porque he ido mirando links en la web del Museo del Prado e incluso en la de los Uffizi, veo que son de interés y más que suficientes para mi pobre interés. Las miraré aunque no demasiado, no llegue a interesarme el trazo y me tenga que ir a vivir a Madrid.

viernes, 18 de mayo de 2018

El Oficinista: las pequeñas viejas victorias.

Él: El oficinista.

Mira Cruz, te aprecio, pero todo no puede ser tan negro, ni de lo entonces, ni lo de ahora. Será que trabajar desde las alturas de Barcelona me da la sensación de triunfador como dices y que quizás ya no sepa quién soy. Pero mira, desde mi mesa, además de ver media Barcelona y parte el inicio del Bajo Baix Llobregat, un auténtico lujo, veo esos edificios de ahí, los que están justo al lado del dragón y enfrente del polideportivo. No sé si te he dicho demasiado que en su construcción trabajó mi padre cuando no haría mucho que habría llegado del pueblo, casi mata a un hombre por accidente, no sabe cómo pero le dio a un hierro que cayó por el hueco del ascensor y había un compañero dentro de él. El hierro caía y caía directo y en los últimos metros golpeó con suerte inesperada contras la pared y se desvió el golpe mortal.
No sé por qué lo inmigrantes comienzan casi siempre por trabajar en la construcción, como si todos supiésemos construir y no requiriese aprendizaje; pues sí construir requiere aprender. Juntar materiales es otra cosa.
Te decía que mi padre, ahora jubilado de la SEAT y abuelo forofo, me llamó antes del verano, ya sabes, que a mi madre se le iba la cabeza y no podría llevar a sus dos nietas al colegio. No hice nada como hijo, como me pedía, sólo hice de padre. Se llevó a mi madre al ambulatorio y de ahí al hospital de Bellvitge. Me fui alternando con mi hermano en las noches, mientras mi padre estaba por el día. Mi madre salvada por la sanidad pública y profesional, y no por una paliativa de monjitas hermanitas caritativas sufragada con donaciones.
Allí, desde la ventana de aquella planta del hospital desde dónde se puede ver el Oncológico y las cocheras del metro que además te llevan hasta a la parada de Hospital de Bellvitge, del que también podía ver como salían enfermos, familiares, estudiantes y despistados. Fui cada día en metro y pensaba en qué quería olvidar mi madre y si no serían las vicisitudes que se habían pasado para llegar a tener allí la parada de metro que me llevaba desde Sants a aquel hospital de l’Hospitalet que le había salvado la vida a mi padre varias veces y ahora por primera vez a ella.
¿Cómo valoro eso? ¿Qué mi madre siga viva? ¿Clase popular, clase obrera, los de abajo? Pero que a mi madre no le vengas con eso ni con que hace prosa. ¿Y la educación que tengo? Que me han dado, que me hace mirar lo que es trabajar en la construcción con cierta distancia y poder hacer papeles para los míos y explicarles qué dicen los médicos.
Soy mi educación, la instrucción pública y el ejemplo familiar.  
No me pongas esa cara mujer.

Ella: Cruz.

¿Qué cara quieres que te ponga? El enfado es revolucionario. No sé si para hacerla para salvar los mínimos derechos para todos, o para salvar las victorias parciales, como victorias y no como derrotas totales. A mí me parece que hablas no sé si como relato o como marketing.

Publicado en Debate Callejero 23/02/2018.